Eugenio Amézquita Velasco
-Margarita María de Alacoque documenta que el Sagrado Corazón le instruyó que la obediencia a su superiora prevalece sobre cualquier mortificación personal impuesta por propia voluntad.
-Según los escritos de la santa, su elección para recibir revelaciones místicas se basó en su propia condición de pequeñez, designada para evitar la vanagloria humana y centrar el mérito en Dios.
-Los testimonios de Alacoque describen ejercicios de autodisciplina, como la superación de aversiones alimenticias, realizados bajo el principio de obediencia a sus autoridades conventuales.
-La autobiografía de la religiosa relata la validación de su misión espiritual mediante el encuentro con el padre Claudio de La Colombière, quien confirmó la autenticidad de sus visiones.
-Los registros de la santa incluyen episodios de intercesión por enfermos y comunicación con almas del purgatorio, integrando estos hechos en su experiencia mística y religiosa.
En sus escritos, Margarita María de Alacoque refleja con sencillez la severidad amorosa con la que el Sagrado Corazón corregía su tendencia a la excesiva auto persecución, recordándole que la verdadera santidad reside en la humildad de la obediencia y no en los rigores que uno mismo se impone por voluntad propia.
Sobre la obediencia y las mortificaciones personales
Margarita relata que, en su celo por mortificarse, a menudo se imponía castigos o privaciones adicionales cuando sentía que había fallado, sin consultar a su superiora. En una de sus comunicaciones íntimas, el Sagrado Corazón la reprendió de manera directa para corregir su autodeterminación. Ella lo narra así:
"Nuestro Señor me dio a entender que le agradaba más la obediencia que todos los sacrificios que yo pudiera hacerle. Me dijo: 'Hija mía, ¿por qué te atribuyes la potestad de castigarte? ¿Acaso no sabes que no quiero que hagas nada sin permiso de tu superiora? Las mortificaciones que tú misma te impones no las miro con agrado; en cambio, las que ella te manda, por pequeñas que sean, son las que más me complacen'. Con esto comprendí que el demonio se disfrazaba de luz al incitarme a estos rigores para hacerme creer que yo podía disponer de mi propia voluntad, incluso para sufrir".
Sobre por qué fue escogida: "La nada"
En otro momento de sus escritos, abrumada por la enormidad de las revelaciones que recibía y consciente de su propia miseria y falta de cualidades, Margarita le cuestionó directamente al Sagrado Corazón por qué, habiendo tantas almas más santas, preparadas y capaces, se había fijado en ella. Su respuesta, según la Santa, fue una lección sobre la naturaleza de la elección divina:
"Al preguntarle por qué me escogía a mí para tan grandes comunicaciones, cuando soy tan ignorante y tan nada, y habiendo tantas almas más santas y mejores, Él me respondió: 'Te he escogido a ti porque eres un abismo de nada, y para que no tengas de qué vanagloriarte, pues usaré tu pequeñez para confundir a los soberbios y a los que confían en su propia ciencia. No busco lo que es grande a los ojos de los hombres, sino lo que es pequeño, para que todo el mérito sea mío y no tuyo. Yo soy el que actúa en ti y a través de ti, porque en ti no hay nada que pueda estorbar mi obra, ya que eres, en efecto, la nada absoluta que permite que mi amor se derrame sin obstáculos'."
Estos pasajes, redactados por la misma Santa, subrayan la paradoja de su espiritualidad: el Sagrado Corazón no buscaba "héroes" de la mortificación, sino almas totalmente vacías de sí mismas, cuya única "virtud" fuera la obediencia total y el reconocimiento de su propia pequeñez ante la grandeza de Dios.
La vida de Santa Margarita María de Alacoque, tal como se documenta en sus escritos y testimonios, está llena de episodios donde lo cotidiano se entrelaza con experiencias místicas profundas. he aquí algunas de las anécdotas más significativas descritas por la propia Santa en su autobiografía y escritos personales sobre su relación con el Sagrado Corazón de Jesús:
La batalla contra su propia naturaleza: El sacrificio del queso
Una de las anécdotas más humanas y reveladoras de su lucha por la obediencia es su aversión natural al queso. Aunque su familia había solicitado que no se le obligara a comerlo, Margarita sintió que, para ser totalmente de Jesús, debía vencer esta repugnancia. Narra que luchó durante tres días, con una violencia que le causaba gran pena a su maestra, hasta que finalmente acudió ante el Santísimo Sacramento a llorar y pedir fuerzas. Logró vencerse y, aunque la repugnancia persistió durante ocho años, continuó haciéndolo como acto de mortificación.
El "olvido" providencial y las humillaciones
Dios permitía que Margarita tuviera frecuentes olvidos, como dejar el barrido del coro a medias para atender a los enfermos en la cocina. Ella misma relata cómo estas situaciones le proporcionaban "sensibles mortificaciones" y humillaciones que ella acogía como virtudes queridas por el Corazón de Jesús .
La voz que la llamó a Paray-le-Monial
Mientras buscaba su vocación y se resistía a las presiones familiares, Margarita cuenta que, al entrar de visita en el locutorio del convento de Paray-le-Monial, escuchó una voz interior que le dijo con claridad: "Aquí es donde te quiero". Fue en ese instante que supo con certeza que ese sería su hogar para siempre, dejando atrás todas las dudas.
El consuelo en las pruebas de la enfermería
Durante su tiempo como ayudante de enfermería, sufrió mucho porque la enfermera raramente aprobaba su trabajo. Relata cómo el demonio se burlaba de ella cuando se le caían las cosas, diciéndole: "Torpe, jamás harás nada de provecho". En medio de esta tristeza, encontraba su refugio en la obediencia, aunque esta a veces la dejaba sin fuerzas, pues era el camino de Jesús para purificarla.
La intercesión por los enfermos
Margarita, como heredera de los tesoros del Sagrado Corazón, ayudaba a muchos enfermos. Escribió a su hermano sacerdote, quien estaba desahuciado, dándole instrucciones específicas: debía tomar durante nueve días unos papelitos que ella le enviaba y celebrar misas en honor a la Inmaculada Concepción y al Sagrado Corazón. Su hermano, contra todo pronóstico médico, sanó milagrosamente.
La comunicación con las almas del Purgatorio
En una ocasión, una persona "hecha toda fuego" se presentó ante ella mientras estaba en presencia del Santísimo Sacramento. Era un religioso benedictino que la había confesado y le pedía alivio para sus penas de purgatorio, causadas por haber preferido el interés propio sobre la gloria de Dios. Ella se comprometió a ofrecer sus sufrimientos durante tres meses para ayudarlo .
La unión de los tres corazones
Margarita describe una revelación en la que, tras comulgar, Jesús le mostró tres corazones que se unían en uno solo: el suyo (de Jesús), el de María y el de ella misma. Oyó estas palabras: "Así es como mi puro amor une estos tres corazones para siempre". Esta mística unión simboliza la pertenencia total de Margarita al amor divino.
La elección del P. Claudio de La Colombière
Cuando el Padre Claudio de La Colombière visitó el convento, Margarita oyó interiormente: "He aquí al que te envío". A pesar de que nunca se habían hablado, él comprendió desde la primera confesión todo lo que pasaba en el alma de la santa, validando su camino espiritual cuando muchos otros la trataban de visionaria. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


