Eugenio Amézquita Velasco
-Monseñor Aguilar Ledesma asumió el gobierno de la Diócesis de Celaya tras una destacada trayectoria en la formación del clero y la pastoral familiar.
-Formado en la Universidad Lateranense de Roma, el prelado es experto en la dimensión de los laicos y el fortalecimiento del núcleo matrimonial.
-Con un linaje episcopal vinculado al Cardenal Suárez Inda, el obispo enfrenta el reto de guiar a una de las regiones más complejas de México.
En el complejo tablero de la jerarquía católica en México, el nombre de Víctor Alejandro Aguilar Ledesma destaca no solo por su investidura, sino por una trayectoria que fusiona la profundidad académica con un conocimiento de campo en las zonas más sensibles del Bajío y Michoacán. Nacido el 5 de abril de 1965 en San Guillermo, comunidad perteneciente al municipio de Valle de Santiago, Guanajuato, Aguilar Ledesma es el quinto obispo en la historia de la Diócesis de Celaya, una de las demarcaciones eclesiásticas con mayores desafíos sociales en la actualidad.
Hijo de Víctor Manuel Aguilar Cendejas y María Abigail Ledesma Guevara, el hoy obispo es el segundo de ocho hermanos. Su formación inicial transcurrió entre las aulas de la Escuela Federal General Santos Degollado en Pueblo Nuevo y el Colegio Mariano Jiménez en Villa Jiménez, Michoacán. Esta temprana biculturalidad estatal marcaría su carácter, permitiéndole navegar con naturalidad entre la sobriedad guanajuatense y la efervescencia espiritual michoacana.
Su llamado al servicio religioso lo llevó al Seminario Menor de Morelia en 1977, donde cursó secundaria y humanidades, para luego trasladarse al Seminario Mayor, donde entre 1982 y 1989 se consolidó en los estudios de Filosofía y Teología. Fue el 10 de diciembre de 1989 cuando recibió el orden sacerdotal en la Catedral de Morelia de manos del Arzobispo Estanislao Alcaraz Figueroa. Desde ese momento, su ascenso fue constante, ocupando vicarías en Salamanca y Pátzcuaro, así como la administración parroquial en El Caracol, Ciudad Hidalgo.
Consciente de la necesidad de una formación especializada para los retos del siglo XXI, Aguilar Ledesma se trasladó a Roma, Italia, para estudiar en el prestigioso Instituto Juan Pablo II de la Pontificia Universidad Lateranense. Entre 1997 y 1999, obtuvo la Licenciatura en Teología de Matrimonio y Familia, una credencial que lo convertiría en referente nacional para la Pastoral Familiar. A su regreso, sus responsabilidades se diversificaron: desde la rectoría de diversos templos hasta la docencia en el Seminario Mayor de Morelia, donde formó a generaciones de nuevos sacerdotes bajo los principios de la evangelización y la catequesis.
El salto a la plenitud del sacerdocio ocurrió el 1 de diciembre de 2015, cuando el Papa Francisco lo nombró Obispo Auxiliar de Morelia, asignándole la sede titular de Cástulo. Su consagración episcopal, celebrada el 25 de febrero de 2016, tuvo como consagrante principal al Cardenal Alberto Suárez Inda. Durante su periodo como auxiliar, Aguilar Ledesma se distinguió por su labor en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), asumiendo la presidencia de la Dimensión Episcopal para los Laicos, un cargo que requiere una sensibilidad especial para integrar a los fieles en las tareas de la Iglesia.
El 12 de junio de 2021, en un momento donde la región del Bajío exigía un liderazgo espiritual firme ante la creciente violencia, el Vaticano anunció su nombramiento como Obispo de Celaya, sucediendo a Monseñor Benjamín Castillo Plascencia. Su llegada a Celaya fue vista como un retorno a sus raíces geográficas, pero con la experiencia acumulada en la Arquidiócesis de Morelia.
El perfil de Monseñor Aguilar Ledesma, lo sitúa en una línea sucesoria apostólica que llega hasta el Papa San Pío X -el Papa de la Eucaristía- y más atrás, conectándolo con una tradición histórica milenaria. No obstante, su enfoque es profundamente contemporáneo. Se le reconoce como un hombre de diálogo, cuya labor se centra en llamar a las cosas por su nombre: la crisis de valores, la desintegración familiar y la urgencia de justicia social. En un Guanajuato marcado por intereses políticos y una legislación a veces distante del juicio ciudadano, su voz se erige como una de análisis crítico y objetivo, buscando siempre el impacto comunitario y cultural positivo.
Hoy, a sus 59 años, Víctor Alejandro Aguilar Ledesma continúa su labor pastoral con la convicción de que la fe debe traducirse en acciones sociales concretas, manteniendo una postura fuerte y argumentada frente a los problemas que aquejan a su diócesis, sin caer en el daño moral pero sin eludir la crudeza de la realidad guanajuatense. Su legado en construcción es el de un pastor que conoce tanto el rigor académico de Roma como el polvo de los caminos michoacanos y las calles de Celaya.
feliz Aniversario, Mons. Víctor Alejandro! #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


