El sacerdote ante el féretro de su obispo que ha ido a la Casa del Padre

Guanajuato Desconocido
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Poesía, de Metro News

-A la memoria de Don Benjamín Castillo Plascencia y al sacerdote que lo cuidó hasta el último momento, el Padre Miguel Ángel Hernández


Frente a la madera que encierra el silencio,
se postra mi alma, Pastor de mi vida,
curé tus heridas con santo aprecio
y hoy queda mi mano de padre huérfana.

Tus ojos cerrados me dictan la calma,
aquellos que vi marchitarse en el lecho,
mientras yo ponía la voz de mi alma
para dar consuelo a tu noble pecho.

Fui sombra en tu noche, fui cirio encendido,
limpiando el sudor de tu frente cansada;
el Padre en el hijo se vio guarecido
bajo la penumbra de tu madrugada.

Ungí tus sentidos con óleos de gloria,
te vi despojarte de mitra y de báculo,
y hoy guardo grabada en mi fe la memoria
de ver en tu entrega el mayor espectáculo.

Mas no ruge el miedo, ni clama el olvido,
que a Cristo, la Vida, tú amaste con celo;
en Él tu reposo es un sueño cumplido,
tu fe no se apaga, hoy busca su cielo.

Oh, Cristo que vences en Pascua la muerte,
tu siervo fiel hoy se une a tu gloria;
su alma descansa en la dicha de verte,
cantando aleluya, victoria, ¡victoria!

Adoro en silencio al Padre de Vida,
que te llama a Su abrazo, luz eterna y paz;
tu siembra de amor, en su Pascua encendida,
conoce Su rostro, contempla Su faz.

Adiós, Padre mío, mi luz y mi guía,
me quedo en el mundo cuidando el rebaño;
espera por mí, que en la eterna alegría,
ya no habrá distancias, ni muerte, ni daño.
#MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido

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