Redacción Editorial Guanajuato Desconocido-Metro News
-El Padre Agustín García Pérez eleva la representación a un nivel de apostolado, enviando a su comunidad a evangelizar.
-Los misioneros de Tierras Negras transforman la tradición en un encuentro místico con el sacrificio redentor de Cristo Jesús.
-No son actores, son bautizados que asumen el dolor del Calvario para sanar las heridas de una sociedad fragmentada.
-La formación sacramental y la confesión preparan el alma de los participantes para ser canales de la gracia divina.
-Tierras Negras se convierte en el escenario donde la Nueva España y el México moderno se abrazan en una fe inquebrantable.
-El viacrucis no es un espectáculo teatral, sino una devoción de calle que reclama el silencio y el respeto del mundo.
-Don Toño Quintanilla encarna la herencia de la fe, transmitiendo por generaciones el amor a la pasión de nuestro Señor.
-Cada herida representada en la duela es un recordatorio de que por sus llagas fuimos curados de todo pecado y mal.
-La Iglesia universal se manifiesta en el barrio, acogiendo a todos bajo el manto de la Virgen Morena de Guadalupe.
-El compromiso de los jóvenes misioneros desafía la indiferencia actual, gritando que Cristo vive y sufre con su pueblo.
Misión y Sangre: El Renacimiento Espiritual de Tierras Negras
En el corazón de Celaya, donde el asfalto guarda la memoria de la Nueva España, el barrio de Tierras Negras se prepara para un acontecimiento que trasciende la simple cultura popular. No estamos ante un festival, ni frente a una puesta en escena para el deleite estético. Lo que ocurre en estas semanas de ensayo es una gestación espiritual. El Padre Agustín García Pérez, rector del templo de Nuestra Señora de Guadalupe, ha sido claro y contundente: los participantes del Viacrucis no son actores, son misioneros. Esta distinción no es semántica, es ontológica. Un actor simula; un misionero encarna y transmite una Verdad que lo sobrepasa.
La nota editorial de este año debe centrarse en la profundidad de este "envío". La Iglesia, en su sabiduría milenaria, entiende que la evangelización no siempre llega a través de tratados teológicos, sino a través de la *Via Crucis*, el camino de la cruz que es, en última instancia, el camino de la Vida. En Tierras Negras, la comunidad ha comprendido que para representar a Cristo, primero hay que buscarlo en el Sagrario y en el confesionario. La preparación para la Semana Santa 2026 ha integrado una vida sacramental rigurosa, donde el perdón recibido en la confesión se convierte en el motor que permitirá a estos hombres y mujeres caminar hacia el Calvario con la dignidad de quien se sabe redimido.
Es fascinante observar cómo el barrio se convierte en un microcosmos de la Iglesia Universal. Personas de colonias lejanas como Lagos o incluso de municipios vecinos como Salvatierra, acuden al llamado. El Papa Francisco ha insistido en una Iglesia de puertas abiertas, y en Tierras Negras esa apertura se manifiesta en la unidad de familias enteras. Desde el veterano Don Toño Quintanilla, cuya linaje en la representación se remonta a su infancia, hasta los niños que apenas comienzan a entender el misterio, hay una cadena de transmisión de la fe que el mundo moderno, con toda su tecnología, no ha podido romper. Es la fe de los sencillos, esa que Jesús bendijo, la que sostiene este proyecto.
Desde una perspectiva espiritual profunda, el Viacrucis de Tierras Negras es un acto de reparación. En un México herido por la violencia, la indiferencia y el materialismo, que un grupo de ciudadanos decida dedicar sus tardes a ensayar la humillación de Dios hecho hombre es un bálsamo. Cada diálogo, aunque algunos se hayan añadido por tradición fuera del canon evangélico, tiene como base la Palabra de Dios. El objetivo es que el espectador, al ver a Pilatos lavarse las manos o a Judas traicionar con un beso, no vea un pasado remoto, sino su propio espejo. El Padre Agustín lo señala con agudeza: todos somos, en algún momento, esos personajes. La representación es un examen de conciencia público que invita a la conversión.
El "envío" de estos misioneros es una respuesta al desierto espiritual de nuestra época. Al ser enviados mediante una misa formal, la Iglesia les otorga una autoridad espiritual para hablar al corazón del vecino. Ya no es "el muchacho de la esquina" quien carga la cruz; es un testigo de la Pasión. Esta metamorfosis es necesaria porque el Viernes Santo no admite medias tintas. Es el día del silencio absoluto, el día en que la liturgia se detiene para adorar el madero. Por ello, la advertencia de evitar el "circo" o el esparcimiento mundano es vital. El comercio y la distracción son las tentaciones modernas que intentan vaciar de contenido el sacrificio de Cristo. Ir al Viacrucis con un globo o una paleta, como si fuera un desfile de carnaval, es un síntoma de una fe que ha perdido su centro: la Cruz.
La teología de la cruz nos enseña que el dolor no tiene la última palabra. Sin embargo, para llegar a la Resurrección, es imperativo pasar por el abandono del Huerto de los Olivos y el escarnio de los azotes. Los misioneros de Tierras Negras aceptan este reto. No buscan el aplauso, sino la transformación del otro. Al ver las llagas representadas, el pueblo debe recordar las palabras de San Pedro: "por sus llagas fuimos curados". Es una medicina espiritual que se administra a través de la vista y el oído. El barrio se vuelve una Biblia abierta para aquellos que no la leen, un recordatorio visual de que el amor de Dios es cruento, es real y es total.
Finalmente, esta labor en Tierras Negras nos recuerda que la fe es nativa. El barrio no espera a que vengan de fuera a evangelizarlo; el barrio genera sus propios apóstoles. Es la madurez de una comunidad que ha pasado de ser receptora a ser emisora de la Gracia. En este 2026, mientras Celaya y el mundo enfrentan retos que parecen insuperables, la mirada se vuelve a la Virgen Morena en su templo de Tierras Negras y a su Hijo en el camino al Gólgota. Ahí, en la fragilidad de un entarimado de madera y en la voz quebrada de un joven que grita "¡Tengo sed!", se encuentra la única respuesta sólida: Dios se entregó por nosotros. Que esta Semana Santa no sea un evento más en el calendario, sino el inicio de una verdadera pascua, un paso de la muerte del pecado a la vida de la santidad, guiados por estos humildes misioneros del barrio de Tierras Negras. Amén.
La transcripción de la entrevista al Padre Agustín García Pérez por Metro News
Eugenio Amézquita Velasco:
Como cada año aquí en el barrio de Tierras Negras, un barrio, yo siempre lo digo, el barrio novohispano porque este es de esa época de la Nueva España y más atrás. En enero o febrero empiezan los estudios, vamos a llamarlo así, ¿verdad?, los ensayos para la representación de lo que la gente conoce como las tres caídas, pero pues es un viacrucis viviente propiamente. Y ya en alguna ocasión pues hemos comentado que esto no es una obra de teatro, esto es la representación de la pasión de nuestro Señor Jesucristo. Y bueno, como siempre quiero agradecer al padre Agustín García Pérez, que es el rector de este templo, su invitación. Padre, siempre es un placer y un honor estar aquí. Padre, platíqueme pues qué novedades hay para este año. Ya está aquí Toño Quintanilla, Toño ahorita también, Toño ahorita vamos adelante, padre.
Padre Agustín García Pérez:
Y bueno que ya hemos iniciado con estos ensayos también por eso el motivo de esta entrevista y de esta invitación que agradezco también la respuesta generosa de este medio y de usted Eugenio poder estar aquí en nuestra rectoría de Nuestra Señora de Guadalupe mejor conocido como el barrio de Tierras Negras. Y las novedades pues que tenemos nuevos integrantes, tenemos familias que están participando, esto también además de ser una representación como bien lo ha mencionado pues queremos que sea un medio de evangelización y esto une a nuestra comunidad. Esto también es un medio y un espacio para que las familias se integren, trabajen. Ahora nosotros estamos en este entarimado que se arma pero que pues también lo hacen miembros de la comunidad siempre dirigidos por el señor Toño Quintanilla que aquí es conocido y hay mucha gente atrás que no se ve y que también está siempre dispuesta a colaborar y a poder participar de manera indirecta en esta representación que es de las más antiguas y si no la más antigua de Celaya. Entonces por eso queremos que toda la gente de la diócesis y hasta donde llegan estos medios inclusive más allá de la frontera pues sepan que aquí tenemos este espacio de representación del propio evangelio. Obviamente hay unos diálogos que no están en el evangelio pero la base siempre es la palabra de Dios.
Eugenio Amézquita Velasco:
Claro. Déjeme decirles que en esta ocasión padre además de la transcripción de la nota de análisis editorial que vamos a hacer de esto, en esta ocasión vamos a hacer algo que ya hemos venido haciendo con otras notas, pero esta entrevista padre la vamos a hacer también en inglés para que llegue a los paisanos del norte y sobre todo también pues tenemos algunos vecinitos ¿verdad? que son comunidades extranjeras que tenemos para que de alguna forma sepan también lo que está haciéndose aquí ¿no? Entonces yo creo que creo que eso nos va a alimentar más y bueno pues veo que este bueno todavía tenemos unos minutos antes de ir al primer corte. Está don Toño Quintanilla padre, como siempre al pie del cañón.
Padre Agustín García Pérez:
Sí, sí, siempre aquí Toño que ya es de los más antiguos y que con muchos años participando desde que era niño. Esto ya viene por generación, se ve chiquillo entonces su papá ya salía aquí y bueno y ahora él y parte de su familia como en muchas de las familias de aquí del barrio de Tierras Negras que no hay familia que no haya participado en esta representación.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues eh no sé padre la verdad es que veo bueno veo a viejos lobos de mar ya lo decía yo al principio de la entrevista antes de empezar la entrevista veo algunas caritas nuevas y luego aquí está la más chiquita de la representación. Ahorita vamos a platicar con cada uno de ellos este pero esto de alguna forma suma, une a la comunidad ¿no? padre. Y no sé si haya de otros barrios que vengan también a participar, que eso también creo que es muy importante. No sé si haya gente de otros barrios.
Padre Agustín García Pérez:
Sí también, también hay gente que invitamos y que. ¿Quién no, quién no es de Tierras Negras de los que saben? Levanten la mano los que no son de Tierras Negras. Todos son de Tierras Negras. Allá miren, allá también. Ah ¿dónde? Fíjate nada más, se viene del otro lado de la ciudad. Qué bárbaro. ¿Y acá de qué barrio viene?
Participante de la representación 01:
Yo vengo, bueno soy originaria de Salvatierra pero ya actualmente vivo aquí en Celaya.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pura guayaba eso. Y luego de este lado ¿de dónde viene mija? ¿De qué barrio? Se toman selfies para salir en Facebook les hago y ay me da pena. ¿De dónde vienes? ¿Qué barrio, colonia?
Participante de la representación 02:
Ah, de Templo de Fátima, allá la colonia Lagos.
Eugenio Amézquita Velasco:
Perfecto. Bueno pues eh yo creo que también esa es otra parte importante ¿no padre? La iglesia es universal y aquí caben todos.
Padre Agustín García Pérez:
Sí como decía el Papa Francisco, todos, así es, así es. Este y pues ese es el espacio, o sea no no porque se haga aquí en Tierras Negras tiene que ser exclusivamente el barrio ¿no? Como lo hemos dicho es un espacio de evangelización y si el Señor quiere usar este medio pues él va a tocar los corazones.
Eugenio Amézquita Velasco:
Bien pues voy a un corte. Estoy aquí con el padre Agustín García Pérez rector del templo de Tierras Negras, bueno señora de Guadalupe es el nombre correcto en el barrio Tierras Negras dentro de la diócesis de Celaya. Y ahorita regresamos para que conozcan a todos y a cada uno de los que van a salir aquí en las tres caídas. Tú también vas a salir ¿verdad hija? Ahorita vamos a platicar con ella para que la conozcan. Soy Eugenio Mezquita y esto es Guanajuato Desconocido y Metro News.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues continuando con la entrevista está aquí don Toño Quintanilla, insisto viejo lobo de mar, pues no sé cuántos años en esto don Toño.
Identificación de interlocutor: Antonio Quintanilla
Pues yo estoy desde los seis años, desde los seis años me traía mi papá.
Eugenio Amézquita Velasco:
O sea, lo veo como de diez ¿eh?
Antonio Quintanilla:
Desde los seis años, desde los seis años, ahorita ya voy.
Eugenio Amézquita Velasco:
Su papá ¿cómo se llamaba? ¿cómo se llama su papá?
Antonio Quintanilla:
Ya él ya descansa, ya se llama en paz. Se llamaba también igual que yo, Antonio, Antonio nada más Quintanilla, Antonio Quintanilla.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y bueno, en esta para este año ¿qué novedades ten?, digo, obviamente la representación, el libreto pues es el mismo, no lo podemos cambiar pues es el evangelio, es la pasión de Cristo, pues esa no es la esencia, así es. Pero ¿qué en cuanto a más participación, más personajes? Estábamos platicando fuera de cuadro este, más de cien más o menos.
Antonio Quintanilla:
Sí se van a, calculo yo que ahorita de todos los que todavía me faltan por ahí en estos ensayos son como unos cien, pero ya para los días de representación puede ser que rebasen los ciento cincuenta, doscientos ¿no? Pues sí, más o menos.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y luego pues eh creo que eh de las partes o de los momentos medulares de la representación es cuando salen a la calle ¿no?
Padre Agustín García Pérez:
Sí, eh el Domingo de Ramos hacemos una procesión que se une también los grupos de Pascua Juvenil, la liturgia, y hacemos por las calles del barrio este recorrido con la bendición de Ramos y después el fuerte por así decirlo es este viacrucis que es el viernes santo también por las calles del barrio y vamos reflexionando y meditando cada una de las estaciones y ya después se unen estos diálogos o representaciones propiamente.
Eugenio Amézquita Velasco:
Padre voy a hacer un comentario porque pues eso es lo que uno ve ¿no? A veces el viernes santo pues que además es un día de vigilia y es un día de ayuno, este pues a veces va uno con su paleta y el globo y todo, pero eh eh creo que no sé si sea importante señalar padre que es un día sagrado, es más ese día no hay ni misa, ese día no se celebra misa. No hay una ceremonia que es la adoración de la Santa Cruz, no sé a qué horas vaya a ser padre aquí.
Padre Agustín García Pérez:
A las tres treinta, okay.
Eugenio Amézquita Velasco:
Este pero sería importante la recomendación de de guardar esos momentos con el debido respeto, que no sea una, un circo, una. Creo que eso depende también mucho de los actores ¿no? Pero eh creo que es, no sé si esa sea una de las recomendaciones principales ¿no?
Padre Agustín García Pérez:
Sí, eh y no solamente para la gente que viene aquí a ver y participar en esta representación sino en toda la iglesia, en toda la diócesis y en cada uno de los espacios que también se hace este tipo de representación como son los otros barrios de nuestra ciudad, pues la recomendación es esa, o sea no perder la esencia de este día que es santo, que es un día grande e importante para nuestra iglesia que estamos conmemorando la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto siempre procuramos de que esté guiado y enfocado hacia eso y que no caigamos en estas tentaciones que el mundo nos propone de una manera tan fácil y tan sencilla como el comercio, como estas distracciones o perder el sentido propiamente. Yo creo que es, es un trabajo no solamente de este grupo Pasión Divina sino de todos nosotros los cristianos darnos cuenta qué es lo que estamos viviendo, qué es lo que estamos representando y celebrando y a partir de ahí tener esa conciencia de que si nuestro Señor Jesucristo se entregó para darnos la salvación y la redención pues es algo que yo debo de sincronizar en el propio corazón y darme cuenta que fue por amor. Entonces es una respuesta propia de corazón a corazón que lo que yo debo de vivirlo así.
Es el mismo Señor Jesucristo a través de esta representación que me dice cuánto me amó y como dice la propia carta de San Pedro por sus llagas nosotros fuimos curados. Después San Pablo nos dirá propiamente que él se anonadó a sí mismo y esta representación hace ver verdaderamente como después dirá el evangelio como el Señor queda con ese aspecto de gusano que ni hombre parece pero es lo mismo, o sea un encuentro de amor que yo no lo debo de ver como que el momento teatral o de esparcimiento sino que me debe de adentrar a ese misterio de amor que me ha dado a mí la redención. Entonces pues es una invitación y exhortación para todas las personas que participan en este tipo de eventos, que lo voy a llamar así, para que también pues nos demos cuenta dónde está cimentada nuestra fe. Cristo se entrega como ese pan, como este mártir, como este alimento de vida pero a través de este martirio de esta representación que nos hace ver que ha sido cruenta. Entonces pues a todas las personas que vayan a participar y estar como espectadores en este tipo de eventos como ya he mencionado en los distintos espacios y barrios, pues tener presente esto que no es un momento de diversión, no es un día festivo, es un día de reflexión y precisamente por eso hacemos este tipo de representaciones para darnos cuenta que el Señor ha sido tan misericordioso y que tuvo que pasar por todas estas humillaciones a causa de nuestro propio pecado. Él tomó el pecado y venció, entonces pues tengamos presente eso.
Eugenio Amézquita Velasco:
Voy a un corte. Ahorita sí voy con Antonio para unas preguntas muy utilitarias que es así esas el padre no me las va a poder contestar. Soy Eugenio Mezquita y esto es Guanajuato Desconocido y Metro News.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues llegamos a la a la última cápsula de esta entrevista. Eh ya platicamos cortito con cada uno. Padre eh estábamos platicando, me comentaba usted que y también yo hacía esta reflexión: se ve y se nota que no vienen nomás a "voy a salir de esto", no, no. Toman el papel y se dan cuenta lo que representa ese papel, la escena en la vida de Cristo, el efecto en su vida. Este eso creo que es muy importante, pero además me comenta usted que hay un momento de formación cristiana.
Padre Agustín García Pérez:
Sí. Eh ellos además de tener que estudiar su papel, tener que interpretar, tener que leer y prepararse de manera personal, pues ahora lo vamos a hacer de manera grupal. Entonces vienen las catequesis que son momentos de formación para todos y cada uno de ellos y no solamente para ellos sino también para las familias de ellos. Entonces pues además de la formación también la vida sacramental. Entonces además de que van a tener que recibir esta formación pues para que todo esto quede todavía aún mejor van a tener que pues confesarse, comulgar y hacer toda esta vida espiritual para que el día de la representación propiamente ya en la Semana Santa pues todo esto fluya desde el propio espíritu. Entonces por eso es importante que hagamos esto.
Eugenio Amézquita Velasco:
Padre, lo digo porque me lo he encontrado en el camino. Este ahorita usted habla precisamente de la vida de sacramentos, habla de oración, habla de formación y a veces hay quien dice "No es que si va a haber eso yo no voy". Creo que eso es un desconectarse ¿no?
Padre Agustín García Pérez:
Sí, sí, porque no sería el fin y estaríamos cumpliendo el objetivo que es evangelizar. Entonces para evangelizar es necesario primero encontrarse con aquel que es el evangelio. Entonces por eso es necesaria la vida espiritual, la vida sacramental. Ellos han tenido esta misa de envío el domingo pasado y también fue muy significativo porque pues además de haber estado ellos que fue un buen número de personas, más de los que están aquí abajo.
Eugenio Amézquita Velasco:
¿Misa de envío me dice? Sí. Entonces entonces esto significa padre que usted les está reconociendo a cada uno de ellos que es un misionero, que es un enviado, por eso va a evangelizar.
Padre Agustín García Pérez:
Queremos que que quede esto como que ya lo hemos mencionado y lo voy a reiterar, que no es un show, no es un espectáculo, es una evangelización y es la propia gente del barrio evangelizando al barrio de esta manera pero a través de una tradición ciertamente sí, pero que sea un espacio en el que los que no leemos la Biblia al menos de esta manera sepamos que hubo ciertos personajes que intervinieron dentro de toda esta pasión de nuestro Señor Jesucristo y que por medio de ellos pues hubo momentos muy simbólicos que hasta nos podemos ver representados o reflejados como no sé, el ser a veces Pilatos, somos muy muy traidores, nos lavamos las manos y aventamos la pelotita, o muy Judas ahí traicionando a nuestro Señor siendo incoherentes, o sea el Señor habla. Entonces pues ellos han empezado así con la misa de envío y ahora siguen estas etapas de ensayo que es donde estamos, pero también las etapas de formación y la vida sacramental.
Eugenio Amézquita Velasco:
Fíjense, ya estamos en otro nivel. Esto es la primera vez que lo escucho de que no son, bueno ya hemos dicho que no son actores ni artistas, son participantes en la representación de las tres caídas. Usted ya le dio otro nivel, son misioneros.
Padre Agustín García Pérez:
Sí, sí, enviados para anunciar la buena nueva. Y lo y la otra cosa que que me llama la atención es que eh bueno usted eso creo que lo usted mejor que yo lo sabe, que la iglesia a veces tiene que enviar a su personal, hablemos de sacerdotes, hablemos de misioneros enviados a evangelizar lugares donde no hay nada. Este pero conforme va pasando el tiempo y va creciendo la fe en ese lugar forman sus propios misioneros.
Eugenio Amézquita Velasco:
Ahora después de haber sido enviados unos ahora ellos también se convierten en misioneros. Y creo que el barrio está mostrando que tiene sus apóstoles, tiene sus evangelizadores nativos. Creo que eso es muy importante ¿no?
Padre Agustín García Pérez:
Sí, sí. O sea por eso he dicho de aquí como dirían por ahí de Tierras Negras para el mundo porque son ellos mismos, es gente de aquí que bueno les habla a los vecinos del evangelio. Entonces qué bueno que tenemos dentro de todas las tradiciones que hay en esta comunidad pues esta y ojalá que nunca se termine ¿no? ni se terminará primeramente Dios.
Eugenio Amézquita Velasco:
Padre pues muchas gracias y y como siempre ¿no? bueno no sé algo más que quiera agregar padre no sé
Padre Agustín García Pérez:
no simplemente invitarlos a todas las personas hasta donde va a llegar esta entrevista y difusión así muchísimas gracias a todas las personas por vernos pues los esperamos en la Semana Santa para que puedan ver a estos muchachos y familias actuando y metidos en este papel y tomando en serio el evangelio. Entonces pues aquí los esperamos en el barrio de Tierras Negras. Y gracias también una vez más por el espacio Eugenio y a este medio de comunicación. Y pues también gracias a cada uno de de los que hoy están aquí los que faltaron. Muchísimas gracias por ser estos misioneros y estos evangelizadores de de la palabra de Dios. Y quiero compartirles pues la bendición para todos y cada uno de ustedes y que esta bendición también sea motivo de encuentro con Dios para todas las personas que en este momento pudieran sentirse agobiadas como dice la palabra cansadas para los enfermos para aquellas personas que en su corazón tengan alguna necesidad no se olviden que el Señor hizo todo esto por amor y su sacrificio su enfermedad su dolencia lo que pudieran estar experimentando en el cuerpo pues los une a la pasión de nuestro Señor encuentren sentido al dolor no es fácil pero con el Señor se puede porque la gracia lo alcanza. Entonces para ustedes para sus familias para los trabajadores para todas las personas que necesiten de esta bendición les comparto que el Señor esté con ustedes.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y con tu espíritu.
Padre Agustín García Pérez:
Y descienda la bendición de Dios todopoderoso Padre Hijo y Espíritu Santo Amén.
Eugenio Amézquita Velasco:
Amén. Soy Eugenio Amezquita con este super amigazo yo sí lo presumo, padre Agustín García Pérez rector del templo de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe aquí en Tierras Negras y con todo este equipo de misioneros que son misioneros son misioneros del evangelio Soy Eugenio y esto es Guanajuato Desconocido y Metro News. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


