La luz de Lucía García Rojas no se ha extinguido, vive: José Luis Revilla

Guanajuato Desconocido
0


Eugenio Amézquita Velasco

La partida de la maestra Lucía García Rojas no es solo el fin de una vida, sino la transición de una artista hacia la inmortalidad a través de su obra. En la reciente conversación entre Metro News y José Luis Revilla Macías, considerado el "Padre del Pueblo Mágico de Comonfort", el sentimiento de orfandad cultural en Comonfort es palpable, pero se ve mitigado por la luz que emana de sus lienzos y murales.

Revilla Macías, más que un mecenas, un amigo entrañable, destaca una pieza que hoy cobra un significado casi profético: "El Túnel". En este óleo de caballete, Lucía capturó una perspectiva donde la iluminación al fondo se convierte en un mensaje de aliento, esa "luz al final del camino" que hoy, paradójicamente, representa su propio tránsito. La obra de Lucía no era solo técnica; era una extensión de su compromiso con la identidad de Comonfort, desde las estampas de los Viñedos hasta la majestuosidad de la antigua estación de ferrocarriles en Empalme Escobedo.

El análisis de su legado nos lleva inevitablemente al Callejón del Calvario, un espacio que ella pidió intervenir personalmente para inmortalizar a personajes populares, como aquella mujer que bailaba y que ahora vive para siempre en el color de sus muros. Lucía poseía esa extraña y valiosa virtud de ver lo extraordinario en lo cotidiano y lo eterno en lo efímero.

Su ausencia física deja un hueco que "solo Lucía podía llenar", pero la celebración de sus exequias, oficiada por su gran amigo el padre Juan Galván, marca el inicio de una nueva etapa: la de la memoria activa. Comonfort no ha perdido a una artista; ha ganado una leyenda cuya mano seguirá guiando, a través de sus murales y alumnos, la identidad visual de este rincón de Guanajuato. La luz de su "Túnel" no se apaga, solo cambia de plano para seguir iluminando el arte nacional.



La entrevista con José Luis Revilla Macías por Metro News-Guanajuato Desconocido

Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno pues continuando con esta triste noticia del fallecimiento de la artista plástica la maestra Lucía García Rojas de Comonfort, Guanajuato, tengo en la línea otro buen amigo que que fue mecenas de ella, eh, de hecho tiene dos obras muy importantes: una que es un mural, prácticamente es un mural, el otro es un óleo, eh, caballete, un cuadro. Eh, José Luis, José Luis Revilla Macías. José Luis, gracias por tomarme la llamada y pues creo que a todos nos agarró en curva esta noticia del fallecimiento de la maestra Lucía García Rojas. Gracias, José Luis, adelante.

José Luis Revilla: 
No, sin palabras, pero más que mecenas, Eugenio, este, amigos, amigos. Y se siente cuando me enteré en la mañana pues no tenía palabras. Este, habíamos cenado hace quince días con el padre Juan Galván y este, es muy lamentable lo que lo que pasó. Este, permítame por favor... y este, el caso, el caso fue que que deja una obra, un legado. Ella trabajaba, eh, por Comonfort, la sociedad, sus murales, obra pequeña, obra grande. Este, el padre Juan Galván, amigo de de todos aquí en Comonfort, este recibió una obra en a sus en sus cincuenta años este que se celebró aquí en Comonfort, una obra de la maestra Lucía. Y y este hace quince días en una convivencia muy muy sana, muy rica, muy, este, agradable cuando el padre, eh, eh, este hizo escala aquí, eh, pernoctó rumbo a San Juan de los Lagos. Entonces, este, eh, triste la noticia para todos. Eh, pierde Comonfort eh a una gran amiga y pierde a una gran artista eh comprometida este aquí en el municipio para preservar la cultura.

Eugenio Amézquita Velasco:
Yo la verdad es que cuando me lo notificaron los amigos artistas este también no lo podía creer. Digo: "bueno, ¿cómo, cómo? pues si Lucía...", digo, pues mucho más joven que tú y yo, José Luis, pero bueno, la vida ya cuando Dios dice "hasta aquí" pues es hasta aquí. Uno pues se sujeta a eso, ¿verdad? No hay ni día ni hora. Y pero sí, eh, eh, en la mañana hace rato también estaba entrevistando —y esa entrevista la vamos a compartir con la gente que nos sigue— con Angélica Fuentes, la Catrina de Guanajuato, que también hizo muy buenas migas con ella y que pues reconoce... estaba Angélica, se le quebraba en algún momento la voz porque este la iba a tener en su programa el próximo diecinueve de febrero, fíjate nada más, y no se dio. Pero ya, ya él ya tiene algunos planes para no dejar pasar la memoria de de la maestra Lucía. Una de las cosas que yo recuerdo es que decía al principio de la entrevista, dos obras que ella deja un legado ahí en en Posada Chamacuero y ahí en a un ladito de Terraza Terraza 5, este, que fueron hechas por su por sus propias manos. No sé si me pudieras platicar un poquito cómo se dio esta obra, cómo se dio con ella este trabajo como parte pues de un legado y homenaje que estamos haciendo a la maestra, José Luis. ¿Cómo se dio esto?

José Luis Revilla: 
Desde hace, desde hace muchos años tuvimos la oportunidad de conocer a la maestra. Vimos el tamaño de artista y eh ha hecho una serie de obras aquí en en la en la posada. ¿Me escuchas, Eugenio?

Eugenio Amézquita Velasco: 
Sí, sí, sí, te estoy escuchando con claridad, adelante, adelante.

José Luis Revilla: 
Eh, eh, una serie de obras, eh, eh, algunas este las regalamos este presentes que tuvimos la oportunidad de dar. Eh, este pintó, eh, a Comonfort, pintó a los Viñedos, pintó, eh, este muchas estampas de lo que es Comonfort de su patrimonio cultural. Aquí en el hotel podemos apreciar, eh, la antigua estación de de ferrocarriles en Empalme Escobedo en un formato grande. Y lo mismo una un túnel que me encantó la perspectiva que dio, este, la iluminación en en el fondo del túnel, una salida en el fondo. Eh, este, como que es, eh, este, una un mensaje de de aliento esa pintura, este, la luz al final del túnel. Entonces, este, se aprecia, se le reconoce, se le va a extrañar a la maestra Lucía.

Eugenio Amézquita Velasco:
Y la y la y la otra obra pues es este mural donde donde creo que hay muchos amigos en esa muchos digo los que sea gente de Comonfort llega y la ve pues inmediatamente va a reconocer a muchas, incluidos a ti creo que está en estás en ese mural, ¿verdad?

José Luis Revilla: 
Sí, pero lleva la mano de otras artistas de aquí de de Comonfort también.

Eugenio Amézquita Velasco:
Y hay otra obra que para mí se me hace especial, bueno para mí de ella, eh, es es en el es un mural, eh, de hecho ella hizo su propio mural en equipo con con algunos de sus alumnos o los que fueron sus alumnos o alumnas de pintura. Pero hay una pintura que para mí se me hace súper especial, es más ella la quiso pintar, ella la pidió, yo soy testigo de eso y afortunadamente se le dio, y estoy hablando del callejón del Calvario que que allá en Comonfort no lo conocen así aunque ese es el nombre oficial, pero tiene otro nombre para la gente ese callejón, tú lo recuerdas, y y ahí también este la en la calle Juárez así es en la esquina así es. Pero este callejón tiene otro nombre, ¿no? El nombre de este callejón ¿cuál es? ¿Cómo lo conoce la gente de Comonfort?

Eugenio Amézquita Velasco:
El callejón de El Calvario... ah, pero el Calvario... pero ahí vivió una persona que que esa persona ya grande que también ya ya descansa en paz, pero era un personaje, tú la encontrabas bailando... (Piedad, y de ahí tomó el nombre del Callejón de Piedad)

José Luis Revilla:
¡Ah, sí!

José Luis Revilla: 
Así es, tal cual, este, y y este y ese personaje pues ella ella se encargó de de inmortalizarlo, pintarla.

Eugenio Amézquita Velasco: 
Así es, así es. Entonces, eh, la verdad es que afortunadamente en el artículo que escribimos pues tenemos la foto de ella con su obra ahí, que ella ella quería pintarla y lo logró. Y y así pudiéramos hablar de otras muchas obras de caballete, este, obras de gran eh de gran formato como estos murales y que y que siguen ahí y afortunadamente los mismos comonforenses lo han sabido cuidar este callejón del Calvario porque todo el callejón es un son murales es uno tras otro uno tras otro y este y creo que es una de las de los lugares que también cuando alguien vaya a Comonfort tiene que visitarlo porque no solamente es que termina y en el templo del Calvario que es una obra de de de época de la Nueva España pero que a la vez este pues se viste con esa gran cantidad de murales. Pues no sé José Luis ¿algo más que quisieras tú comentar sobre la maestra Lucía? La verdad es que sí yo estoy así cabizbajo la verdad no...

José Luis Revilla: 
Sí, es que no lo puedo creer ¿eh? Sí es una gran pérdida, sí es una gran pérdida definitivamente, eh, eh, y y bueno pues eh la verdad es que no no hay palabras, no hay palabras.

Eugenio Amézquita Velasco:
Tú me comentabas precisamente —bueno me consta tengo fotografías de ello— del padre Juan Galván quien fuera párroco de de Comonfort hace muchos años, eh, que también le gustaba mucho el arte convivía mucho con los con este en este caso específico con la maestra Lucía. Tenemos por ahí una foto ahorita que la mencionaste voy a rescatarla donde estamos en el atelier de Lucía con el padre Juan Galván. Este, pero, eh, dentro de la parte espiritual creo que creo que el día de mañana hay una celebración este eucarística de Exequias, eh, y y creo que va a ser ahí en San Francisco. Si me pudieras dar los datos por favor José Luis para el público.

José Luis Revilla: 
Mañana diez treinta de la mañana en la parroquia de San Francisco y va a ser celebrada por el amigo, este, el sacerdote, el gran señor Cura, eh, Juan Galván.

Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno pues ahí está esto esto no solamente es una información yo creo que es una invitación a que quienes hayan conocido y no la hayan conocido ¿verdad? estén presentes en esta celebración y pedir bueno para los que eh creemos ¿verdad? los que tenemos fe como también José Luis —yo creo que bueno no lo creo tiene fe— pues pedir por el eterno descanso ¿no? del alma de de la maestra Lucía García Rojas este y acompañar a la familia también que es la que todavía se queda aquí, pero se queda este hueco, esta ausencia que solamente solamente Lucía García Rojas podía llenar. ¿Algo más José Luis?

José Luis Revilla: 
Nada más un abrazo solidario para toda la familia este por esa irreparable pérdida que que tiene.

Eugenio Amézquita Velasco:
Te agradezco José Luis por tus palabras. Soy Eugenio Amezquita y están ustedes en Guanajuato Desconocido y Metro News.

La pintura "El Túnel", obra de la Maestra Lucía García Rojas, en Hotel Posada Chamacuero

La reciente partida de la Maestra Lucía García Rojas deja un vacío profundo en el panorama plástico regional, pero su legado se consolida en lienzos que, como esta obra titulada El Túnel, funcionan como portales hacia la memoria colectiva y la resiliencia humana. En esta pieza, la artista no solo retrata un espacio físico vinculado a la identidad minera del Bajío, sino que construye una catedral de madera y sombra donde el tiempo parece detenerse para honrar el pulso de la tierra. A través de un análisis forense de su técnica, se revela una creadora que dominaba la narrativa del espacio y la psicología del color, logrando que un entorno tradicionalmente opresivo se convierta en una alegoría de la trascendencia.

Desde el primer vistazo, la composición se rige por una perspectiva lineal de punto de fuga central ejecutada con una precisión matemática que evoca el orden y la estabilidad. Las vías, que nacen en la base del plano, actúan como vectores que guían la mirada del espectador de manera inevitable hacia el fondo, donde una apertura luminosa rompe la hegemonía de la penumbra. Esta estructura geométrica recuerda la monumentalidad del muralismo mexicano, donde figuras como Diego Rivera o David Alfaro Siqueiros utilizaban las líneas de fuerza para dignificar la labor del hombre y la escala de sus construcciones. Aquí, los puntales de madera no son simples soportes; son costillas de una entidad orgánica que protege el camino del trabajador.

La pincelada de la Maestra Lucía García Rojas en esta obra es decidida y descriptiva, logrando texturas que desafían la bidimensionalidad del lienzo. Se observa un trazo empastado en las zonas de mayor relieve, como las vetas de la madera y la porosidad de las rocas laterales, lo que otorga a la pintura una calidad táctil casi física. El espectador puede percibir la aspereza de los troncos envejecidos por la humedad y el peso de la montaña, así como la frialdad metálica de los rieles que han sido pulidos por el paso constante de los carros mineros. Este realismo, sin embargo, no se queda en la superficie; se imbuye de un expresionismo contenido donde cada grieta en la madera parece contar una década de historia silente.

Cromáticamente, la obra se mueve en una gama de tonos tierra profundamente rica y matizada. Los ocres, sombras naturales, tierras de Siena y los matices amaderados dominan el espectro, creando una atmósfera de calidez introspectiva que contrasta con los grises gélidos y los toques azulados de las piedras en el suelo. Esta elección paletar no es azarosa; refleja la conexión primordial de la artista con la materia prima de la región. La profundidad de los negros en las zonas donde la luz no alcanza a llegar añade un misterio metafísico, transformando el túnel en una representación del subconsciente o de los pasajes oscuros que todo ser humano debe atravesar.

La luminosidad es, quizá, el logro más poético de la pieza. La Maestra García Rojas aplica un claroscuro que no busca el drama violento del barroco, sino una transición natural y esperanzadora. La luz que proviene del fondo no es cegadora, sino una promesa de libertad. Esta técnica define perfectamente los planos de enfoque: el primer plano, con detalles nítidos en la base de las vías y el musgo que comienza a ganar terreno sobre las rocas, nos sitúa en el presente inmediato, mientras que el difuminado hacia el centro genera una sensación de profundidad atmosférica que envuelve al observador en un silencio sepulcral.

El simbolismo de la obra es vasto. En el contexto de la justicia social y el sano juicio, El Túnel representa la resiliencia del pueblo mexicano. Los soportes de madera, robustos y alineados con ritmo, simbolizan los pilares éticos y sociales que sostienen a una comunidad frente a la adversidad de la montaña, que bien podría representar las crisis políticas o económicas. Las vías son el camino trazado, la dirección inamovible de la voluntad humana que, a pesar de estar rodeada por toneladas de roca y oscuridad, mantiene el rumbo fijo hacia la salida. Hay una dignidad intrínseca en la ausencia del trabajador; su presencia se siente en la perfección de la estructura y en la limpieza del trayecto, sugiriendo que el orden es la victoria final sobre el caos de la naturaleza virgen.

Esta pintura establece diálogos silenciosos con artistas contemporáneos que han explorado la arquitectura del vacío. La precisión estructural de García Rojas tiene ecos de la solidez de un Francisco Goitia, quien también buscaba en los rincones más profundos del México rural una verdad que fuera más allá de lo visible. Asimismo, el tratamiento de la luz y el aire dentro de un espacio cerrado tiene una afinidad con las exploraciones lumínicas del realismo contemporáneo, donde el objeto retratado es solo un pretexto para pintar el aire que lo rodea.

Al contemplar la firma de la Maestra Lucía en el extremo inferior, se percibe no solo el final de una obra, sino el testamento de una vida dedicada a observar lo que otros ignoran. En El Túnel, ella nos entrega su última gran lección: el arte es el soporte que nos impide ser aplastados por la realidad. Su partida física no apaga la luz al final del camino que ella pintó; por el contrario, nos invita a recorrerlo con la misma seguridad con la que ella trazó cada uno de esos puntales de madera. La obra trasciende el registro minero para convertirse en un icono de la esperanza técnica, un recordatorio de que incluso en las entrañas de la tierra, la mano humana guiada por el espíritu es capaz de crear orden, belleza y, sobre todo, una salida hacia la claridad.

La Maestra Lucía García Rojas ya no está entre nosotros para explicar sus trazos, pero no hace falta. Su pincel ya lo dijo todo: el camino es largo y a veces oscuro, pero los soportes son firmes y la luz, al final, es inevitable. Esta nota no es solo un análisis de una pintura, es un reconocimiento a una mirada que supo ver la monumentalidad en lo cotidiano y la trascendencia en la sombra. Descanse en paz una artista que, hasta su último aliento, supo encontrar el equilibrio entre la materia y el alma. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido

Publicar un comentario

0 Comentarios

Publicar un comentario (0)

#buttons=(Ok, Go it!) #days=(20)

Este sitio web emplea cookies con el fin de optimizar tu experiencia de navegación.. Revisa Ahora
Ok, Go it!