Eugenio Amézquita Velasco
-Celaya efectuará el 2do Congreso Diocesano Juvenil Guadalupano los días 10 y 11 de octubre de 2026 en la Universidad Latina.
-El evento contará con la presencia de las reliquias de San Carlo Acutis y San José Sánchez del Río.
-Incluye conciertos del cantautor Maurilio Suárez y la Eucaristía presidida por el obispo Víctor Alejandro Aguilar Ledesma.
-La entrada operará con donativo voluntario y lo recaudado se destinará íntegramente a la construcción de la Nueva Catedral.
-Convocado por la Diócesis de Celaya bajo el lema "Una Iglesia Decididamente Misionera", el programa incluye venta de alimentos.
Bajo el lema "Una Iglesia Decididamente Misionera", los días 10 y 11 de octubre de 2026 se llevará a cabo el 2do. Congreso Diocesano Juvenil Guadalupano en las instalaciones del Centro de Innovación de la Universidad Latina de México. El evento es convocado por el ICEG de la Diócesis de Celaya.
El encuentro religioso contará con la presencia especial de las reliquias de San Carlo Acutis y San José Sánchez del Río. De acuerdo con la convocatoria, el acceso funcionará mediante un donativo voluntario y la totalidad de lo recaudado será destinada para la Nueva Catedral, disponiendo además de venta de alimentos durante las jornadas.
Programa de actividades
Las actividades del sábado 10 de octubre comenzarán a las 18:30 horas con la Hora Santa a cargo del "Grupo Tierra Prometida", continuando a las 19:30 horas con el Concierto de Adoración y Alabanza a Jesús Sacramentado impartido por Maurilio Suárez.
El programa del domingo 11 de octubre se desarrollará con los siguientes horarios y ponentes:
-8:00 a.m.: Hora Santa a cargo del Pbro. Juan Rafael Juárez.
-9:00 a.m. a 9:45 a.m.: Conferencia titulada "Nican Mopohua", impartida por el Padre Fray Jorge Olmos.
-9:45 a.m. a 10:00 a.m.: Animación musical con el Grupo Beraká.
-10:00 a.m. a 10:45 a.m.: Primer receso con venta de alimentos.
-10:45 a.m. a 11:45 a.m.: Concierto a cargo de Maurilio Suárez.
-11:45 a.m. a 12:30 p.m.: Conferencia impartida por Maurilio Suárez.
-12:30 p.m. a 1:15 p.m.: Segundo receso con venta de alimentos.
-1:15 p.m. a 1:30 p.m.: Espacio de animación con el Grupo Beraká.
-1:30 p.m. a 2:30 p.m.: Celebración de la Santa Eucaristía presidida por Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, Administrador Diocesano de la Diócesis de Celaya.
El congreso se fundamenta en los mensajes institucionales de devoción bajo las consignas "Por el triunfo del Inmaculado Corazón de Nuestra Madre Santísima de Guadalupe", "¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!" y la invitación abierta a la comunidad para vivir el encuentro con Jesús Sacramentado.
¿Qué es el Nican Mopohua?
El Nican Mopohua -cuyo título completo en náhuatl significa «Aquí se narra»- es el texto fundacional y el documento escrito más importante sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, ocurridas en diciembre de 1531. Escrito íntegramente en lengua náhuatl, representa una obra maestra tanto de la espiritualidad católica novohispana como de la literatura indígena mesoamericana.
Se trata del relato narrativo que describe de manera minuciosa los encuentros entre el indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin y la Virgen de Guadalupe. El texto comienza estableciendo el contexto temporal ("diez años después de conquistada la Ciudad de México") y describe los diálogos íntimos, tiernos y dramáticos entre la "Señora del Cielo" y su "hijo menor", Juanito.
Incluye pasajes emblemáticos como:
-El encargo de pedirle al obispo Fray Juan de Zumárraga la construcción de una ermita.
-La enfermedad del tío de Juan Diego, Juan Bernardino.
-El milagro de las rosas de Castilla recolectadas en pleno invierno en la árida cima del Tepeyac.
-El momento cumbre en el que Juan Diego despliega su tilma ante el obispo, revelando la imagen milagrosa.
Aunque el texto circulaba previamente en manuscritos y por tradición oral, se dio a conocer formalmente al público impreso en 1649, dentro de un volumen más amplio titulado Huei tlamahuizoltica (El gran acontecimiento), recopilado y publicado por el sacerdote criollo Luis Lasso de la Vega en la Ciudad de México.
Los análisis filológicos e históricos coinciden en que el núcleo del texto fue redactado mucho antes de 1649, probablemente en la segunda mitad del siglo XVI -hacia 1556-1560-, cuando aún vivían testigos directos de los hechos.
Durante siglos la autoría fue anónima o atribuida a diversos recopiladores, pero la investigación histórica y filológica moderna —respaldada por eruditos de la talla de Don Carlos de Sigüenza y Góngora, Edmundo O'Gorman y, de manera muy destacada, Miguel León-Portilla— ha concluido que el autor intelectual y literario del Nican Mopohua fue don Antonio Valeriano (hacia 1522-1605).
Antonio Valeriano fue un brillante noble indígena, gobernador de la parcialidad de Azcapotzalco, alumno sobresaliente y posteriormente maestro del Imperial Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco.
Valeriano dominaba a la perfección el náhuatl clásico, el español y el latín. Fue colaborador estrecho de fray Bernardino de Sahagún en la recopilación de las antigüedades indígenas. Su dominio de la lengua le permitió redactar el relato utilizando la más alta oratoria náhuatl -tecpillatolli o "lengua de los nobles"-, dotando al texto de una profunda belleza literaria.
El Nican Mopohua no es una simple traducción de esquemas occidentales; utiliza los recursos tradicionales de la poesía y prosa náhuatl, como el difrasismo (asociar dos palabras para crear un concepto superior, por ejemplo, "in xochitl, in cuicatl" —la flor, el canto—) y el profundo paralelismo rítmico.
Logró fusionar el sustrato cultural mesoamericano con el cristianismo europeo. Para los nahuas, la palabra revestida de belleza era portadora de verdad -neltiliztli-. Al presentar a la Virgen María hablando con ternura a un hombre humilde del pueblo -macehualli-, el texto facilitó la asimilación pacífica y profunda del mensaje cristiano.
Es considerado por muchos historiadores y ensayistas -como Octavio Paz o Carlos Fuentes- como el documento literario y espiritual fundacional de la identidad mexicana moderna, al articular la síntesis entre el mundo indígena y el virreinal.
Desde la postura tradicional y teológica, se sostiene que el texto es un registro fidedigno de acontecimientos históricos reales acaecidos en 1531. Argumenta que Antonio Valeriano pudo recopilar los testimonios directamente de los protagonistas o de personas muy cercanas a ellos antes de que fallecieran, garantizando la exactitud de los hechos milagrosos. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


