Eugenio Amézquita Velasco
-Hace 6 años entró al hospital para volar al cielo, a la Casa del Padre
-Rogelio Segundo Escobedo, reconocido representante de la Pastoral Social
-El amor al prójimo hecho realidad en la persona de este recordado sacerdote, oriundo de Michoacán
El periodismo de investigación social y el testimonio gráfico contemporáneo en el estado de Guanajuato poseen una deuda histórica con la memoria de aquellos actores eclesiásticos y comunitarios que dedicaron su existencia al servicio desinteresado de las comunidades más desfavorecidas. En este contexto, el análisis riguroso de los acontecimientos ocurridos en el municipio de Celaya adquiere una relevancia fundamental al examinar el legado documental y testimonial difundido a través de Guanajuato Desconocido, donde se recogen con absoluta fidelidad las últimas imágenes y la última etapa pública del Padre Rogelio Segundo Escobedo.
Para comprender la dimensión exacta de su labor pastoral, es imperativo situar los hechos en su estricto contexto temporal y social. Tras casi 4 a 5 años de venir acompañando al Padre Roge en su labor de servicio a los demás, el 31 de agosto de 2020 invitó a nuestro medio digital a promover el Comedor Público del Templo de Tierras Negras así como las actividades que estaban realizando las cocineras del barrio, capacitadas a través de diversas instituciones con las que el Padre Rogelio había entablado convenios, para dar de comer a las personas vulnerables que debido a la pandemia había resultado afectadas en sus economías. Esta convocatoria periodística no constituyó un mero acto de cobertura informativa rutinaria, sino la cristalización de una estrategia comunitaria de resistencia frente a la parálisis institucional y económica provocada por la emergencia sanitaria global del año 2020.
Desde una perspectiva analítica y crítica, la labor impulsada en el Templo de Tierras Negras demostró cómo la articulación entre la sociedad civil, las instituciones de capacitación y el liderazgo pastoral puede suplir las deficiencias estructurales en materia de seguridad alimentaria y asistencia social.
El Padre Rogelio comprendió con agudeza que la caridad no debía reducirse a la dádiva asistencialista pasiva, sino transformarse en un mecanismo de empoderamiento comunitario mediante la capacitación formal de las cocineras del barrio y la creación de redes de suministro alimentario estables y dignas para los sectores más vulnerables de Celaya.
Las fotografías capturadas en aquella fecha representan un documento histórico invaluable: son el registro visual de un sacerdote comprometido de manera absoluta con la dignidad humana, operando en primera línea en medio de una crisis sanitaria sin precedentes en la historia moderna de México.
Sin embargo, la vulnerabilidad humana se manifestó con crudeza implacable apenas unos días después de aquel esfuerzo solidario. Unos siete días después, el 6 de septiembre de 2020, recibíamos la noticia de que el Padre Rogelio había sido internado debido al Covid, aunque el mismo pidió que no se alarmara a la gente con su enfermedad.
Este rasgo de carácter revela la profunda humildad y la genuina vocación de servicio del sacerdote, quien, incluso en el umbral de su propia batalla contra una enfermedad letal y altamente contagiosa, priorizó la tranquilidad de su comunidad por encima de su bienestar personal, evitando generar pánico o distracciones innecesarias entre feligreses y colaboradores.
La evolución clínica del padecimiento derivó en el desenlace fatal que conmocionó a la comunidad celayense y a los círculos periodísticos regionales. El 13 de septiembre de 2020 nos informaban que el Padre Roge había entrado a la Casa del Padre. La pérdida física de un líder comunitario de esta magnitud generó un vacío profundo en las estructuras de apoyo social del municipio, evidenciando la fragilidad de los esquemas de protección comunitaria cuando recaen sobre liderazgos individuales tan intensos y desgastantes.
En este espacio, el espacio que el sabía que siempre estaba a su disposición para apoyar en estas obras al Padre Rogelio y donde él extendió las manos para servir a muchos, brindar caridad y misericordia, le hacemos un sentido homenaje. La tribuna de Guanajuato Desconocido y Metro News ha sido históricamente un baluarte para visibilizar las causas justas y la labor social desinteresada, y en este aniversario luctuoso se consolida como el repositorio legítimo de su memoria histórica.
Al realizar un balance objetivo y crítico de su trayectoria, es necesario apartarse de cualquier eufemismo o idealización hagiográfica vacua. Humano como todos, sabedor de sus fallas, defectos y miserias, el Padre Roge logró a través de sus obras cómo debe seguirse a Cristo en el servicio y el amor a los demás a través de las obras. Su congruencia no radicaba en una supuesta perfección inalcanzable, sino en su capacidad tangible para transformar el dogma religioso en praxis social efectiva, enfrentando las contradicciones institucionales y las carencias estructurales con una ética del trabajo incansable y una entrega absoluta al prójimo.
Desde la óptica social aplicable en el estado de Guanajuato, el reconocimiento público de su obra se sustenta en hechos verificables, datos duros y testimonios documentados y donde se reivindica con firmeza el derecho de la sociedad a conocer y valorar el ejemplo de sus mejores ciudadanos.
A seis años de su fallecimiento, Guanajuato Desconocido y Metro News le manifiestan su agradecimiento y honra la memoria de tan gran sacerdote. El mejor homenaje que Celaya y Guanajuato pueden rendir al Padre Rogelio Segundo Escobedo es la preservación institucional de sus obras sociales, el fortalecimiento de los comedores comunitarios y la asunción colectiva de la responsabilidad ética de velar por los más vulnerables, demostrando que la solidaridad y el amor al prójimo no son utopías pasajeras, sino imperativos categóricos de la vida en comunidad. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido





