Apuntes históricos y estadísticos de 1883, del Santuario de Atotonilco

Guanajuato Desconocido
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Eugenio Amézquita Velasco

-Un plano de 1883 muestra los orígenes del Santuario de Atotonilco y la causa de beatificación de su fundador, el Padre Alfaro.
-En 1864 exhumaron los restos del Padre Alfaro en el altar mayor, hallando un cuerpo venerado e inscripciones en latín.
-El costo del templo superó 15 mil pesos, financiados por providencia y modestas donaciones de pasajeros, según el fundador.
-La construcción arrancó en 1740 tras la señal de tres palomas y se dedicó en 1748 con la imagen de Jesús Nazareno en el altar.
-Las capillas de Belén y del Santo Sepulcro se trazaron en 1759, concluyendo su edificación y dedicación solemne para marzo de 1763.
-La casa de ejercicios abrió en 1765; al morir el Padre Alfaro en 1776, sumaba ya más de 7,500 hombres asistidos en la fe.
-Nacido en 1709 en la opulencia, Luis Felipe Neri de Alfaro renunció a su riqueza a los 20 años para hacerse sacerdote felipense.
-El fundador destacó por su austera vida de penitencia, sus limosnas y su labor para liberar a presos encarcelados por deudas.
-Tras su muerte en 1776, el obispo Sollano impulsó la causa de su beatificación y el Papa León XIII fijó un postulante.
-Papas y obispos concedieron indulgencias a los fieles que rezaran en el Santuario ante la prodigiosa imagen del Nazareno.

En las oficinas de la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco, se encuentra en uno de sus muros, un documento de 143 años de existencia -para este año 2026- y que es el Plano del templo y Casa de Ejercicios del Santuario de Atotonilco, levantado por Jesús E. Aguirre, editado en Allende en 1883, que "dedica reverente el autor" a "N.S. Padre el S. León XIII este humilde trabajo" y dentro de un óvalo la imagen en dibujo artístico del "retrato del Ilmo. S. Obispo Sollano".

Se comparte a los lectores de Guanajuato Desconocido y Metro News el contenido de texto de dicho documento, y en siguiente entrega, la descripción de los espacios que en 1883 componían el Santuario y la Santa Casa de Ejercicios.

"Parecer del Sr. Presbítero D. Juan Carpio, capellán del Santuario de Atotonilco."

El documento comienzo señalando que "he visto con atención el manuscrito que explica detalladamente todos los pormenores de la fábrica de esta santa iglesia y casa de ejercicios de Jesús Nazareno de Atotonilco, para el plano que se solicita levantar, y lo encuentro conforme, ya con las inscripciones que se hallan en la misma casa, como con los diferentes datos que corren impresos en los varios opúsculos y piadosos devocionarios compuestos por su venerable fundador, y que con ansia solicitan los fieles para su edificación y aprovechamiento. Creo también muy oportuna la publicación de este plano con sus aclaraciones, en los días en que se agita la causa de beatificación de este venerable siervo de Dios".

Tal es mi parecer, que sugeto (sic) en todo al mas ilustrado y respetable de V. S. I.

Dios Ntro. Señor guarde á V. S. I. muchos años.
Santuario de Atotonilco, Noviembre 28 de 1882. — Juan Carpio, Sr. Vicario capitular.

León, Diciembre 20 de 1882. — Visto el anterior dictamen, concedemos la licencia que se solicita, con calidad de que se imprima también la censura, y de que el impreso no vea la luz pública sin que previamente sea cotejado con el manuscrito por el mismo señor Revisor. Así el señor Vicario capitular lo decretó, mandó y firmó. — M. F. Dr. Zúñiga. — José M. de Yermo Parres, secretario interino.

Explicación del Plano: Planta baja.

"1.- Iglesia principal. — A la derecha del altar mayor está el lugar donde fué sepultado el V. P. Alfaro, cuya exhumación practicó solemnemente el Sr. Obispo Sollano, el 22 de Setiembre de 1864, comenzando á las once de la mañana y terminando á la una y media de la tarde. Un olor suavísimo y delicioso se dejó percibir entonces en aquel sagrado recinto. Presenciaron dicha exhumación el R. P. Antonio Moxica, capellán del Santuario en esa época, el administrador Sr. Pbro. Félix Duarte, el Prepósito del Oratorio de S. Miguel R. P. Felipe Santacruz y otros varios sacerdotes y seglares, contándose entre éstos, Juan Bartolo Chavez, anciano como de 74 años".

"Dentro del muro y á la izquierda del mismo altar, están colocados los restos del referido P. Alfaro, cubiertos con una lápida, labrada y marcada con el sello del Obispo, y en la que se lee la siguiente inscripción: "Exultabunt in Domino ossa humiliata" (Traducción del latín al castellano: «Se regocijarán en el Señor los huesos humillados»), y en un bastidor de lienzo está la que le dedicó el Dr. Gamarra; dice así":

"HIC ILLE JACET,
CUI JACÈRE SEMPER IN DELICIIS FUIT,
LUDOVICUS PHILIPPUS ALFARO
INSIGNE PIETATE SACERDOS.
DECESSIT
IN DOMINO DORMITURUS
QUI SOMNUM SIBI DUM VIVERET INTERDIXERAT.
DEO, MUNDO, CORPORI ET ANIMO
PAREM CUIQUE VICEM REPENDIT:
DEUM QUI SE AMAVERAT, ITIDEM AMAVIT.
MUNDUM, QUI SE DESPEXERAT,
VICISSIM CONTEMPSIT.
CORPUS, Á QUO VEXABATUR, CRUCIAVIT.
ANIMO VERÒ, QUI TOT SIBI VIRTUTIBUS PARANDIS
MAGNO FUIT AUXILIO,
SEMPITERNAM IN COELIS, (QUOD SPERAMUS)
PEPERIT BEATITATEM.
OBIIT DIE XXII. MARTII, FER VIA. D. MDCCLXXVI.
LXVII. AETAT. ANNO NONDUM EXPLETO.
TU, VIATOR, VIVENTEM IMITARE,
ET MORTUO BENE PRECARE."

(Traducción del latín al castellano:
"Aquí yace aquel para quien yacer fue siempre su mayor deleite,
Luis Felipe Alfaro, sacerdote de insigne piedad.
Falleció para dormir en el Señor, él que en vida se había prohibido a sí mismo el sueño.
A Dios, al mundo, al cuerpo y al alma dio a cada uno la justa correspondencia:
A Dios, que lo había amado, de la misma manera lo amó.
Al mundo, que lo había despreciado, a su vez lo desdeñó.
Al cuerpo, por el cual era mortificado, lo atormentó.
Y para el alma, que le fue de gran ayuda para alcanzar tantas virtudes, le obtuvo la bienaventuranza eterna en los cielos (según esperamos).
Falleció el día 22 de marzo, viernes, del año del Señor de 1776, no habiendo cumplido aún los 67 años de edad.
Tú, caminante, imítalo en vida y ruega por él tras su muerte".)

2.- En este altar se ve la preciosísima imagen de Ntra. Sra. del Refugio, magnífica obra de Ibarra; y en el de Ntra. Sra. de Guadalupe, hay una regular pintura, y es la de Sra. Sta. Ana.

3.- Capilla del Santo Sepulcro. - En el derrame izquierdo de la puerta se lee lo siguiente:
"El costo que han tenido estas dichas fábricas, fué el de quince mil trescientos y setenta y dos pesos, poco mas ó menos. — Las limosnas que ha habido para esta fábrica, han sido los 3 pesos del pasajero estando abriendo los cimientos de Belén, 40 pesos que por mano del R. P. Prepósito D. Manuel Ramirez, recibí de Dª Ana Josefa Zamarripa, que antes de morir le dió, para que yo los distribuyese en aumento del Santuario, un doblón de á 16 pesos dió el Sr. D. Manuel de Unzaga el dia que estuvo aquí, 6 pesos que me dió Dª María Calderón cuando pasó para sus haciendas". 

"Los medios que en retribución de una estampa dan los pasajeros, que hay semanas de 4 rs., otras de 3 6 2 y muchas de nada, y si alguno otro ha dado algo, levante el dedo y reconvéngame para poner aquí su nombre que lo haré agradecido, porque no es razón, que todos publiquen, que de las muchas limosnas, que aquí se reciben, se ha hecho este Santuario, dándole gusto al Demonio que no quiere crea el cristiano que hay providencia de Dios, sino que todo cuanto se hace es por nuestra débil, flaca y vil diligencia". 

"Juzgo y confieso resueltamente que el haberse hecho este Santuario, y resultar por él en lo espiritual, lo que no somos capaces de conocer, es y ha sido especial providencia y continúa maravilla de Jesús Nazareno, siendo el único instrumento que se vé el mas flaco, débil, pobre, inútil, enfermo é inhábil que puede haber. — Tiene todo este territorio y Santuario mucha semejanza con los Santos Lugares de Jerusalem, donde anduvo Cristo Señor Nuestro, como son Gericó, Cafarnahum, Nazaret y Belem, con mas especialidad el Cerrito del Ojo de Agua es muy parecido al Monte Calvario donde murió Cristo vida nuestra. — Vea el curioso con cuidado, el libro que escribió el R. P. Maestro Fr. Antonio del Castillo, intitulado: "El Devoto Peregrino y viaje de tierra santa" y á D. Pedro Duran, "Peregrinación del Hijo de Dios", que allí traen la descripción de estos Santos Lugares."

"A la entrada hay una pintura donde se ve la procesión según se acostumbraba sacarla la mañana del Viernes Santo en S. Miguel el Grande (hoy Allende), y en la que el P. Alfaro salía cargando una pesada cruz de mezquite, pagando un hombre para que, tirándole de los piés, le hiciese dar las tres caídas. (Véase el Elogio fúnebre, pág. 11)".

"4.- Capilla del Calvario. - Tiene tres altares, Crucificcion, Agonía y Descendimiento. En el segundo están los restos de Sta. Clemencia. En las paredes se ven diez grandes cuadros de las estaciones".

"5.- Antigua sacristía, hoy Capilla de la Purísima".

"6. - Camarín de la Gloria. - En este camarín y cerca del pavimento se ven unos jeroglíficos sumamente curiosos; mas arriba están los apóstoles, representados por estatuas, y en la parte superior de cada uno de ellos, cuelgan del muro unos medallones, donde se les contempla en los momentos del martirio. En medio de los apóstoles está la Vírgen María y la Asunción del Señor regresa a entrar en la gloria, cuya ideal representación se ve pintada en la cúpula".

"7. - Sacristía. - Aquí se halla el magnífico cuadro de la Cena, obra de José Alcibar, y los cuadros de los Doctores y Evangelistas, muy buenas copias sacadas de los originales de D. Juan Rodriguez Juarez, y otros cuadros de los apóstoles, pintura de Juan Correa. Hay además otros varios, pero de menos mérito".

"La situación de San Miguel Allende respecto al Santuario de Atotonilco, es muy parecida á la de Jerusalem respecto á Belén, y esta semejanza se nota en las vistas de ambos puntos, que están colocadas una á la derecha y otra á la izquierda hacia la cabecera de dicha sacristía".

"8.- Capilla del Rosario. - Aquí se mira escrita la Oración Dominical y varios cuadros que simbolizan sus peticiones. En la bóveda se ve la batalla que dió á los Otomanos, en Lepanto, D. Juan de Austria, y la procesión que el Papa San Pio V mandó sacar en la iglesia de Sta. María la Mayor en acción de gracias por la victoria obtenida en dicha batalla, lo que dió origen á que se agregara á la letanía "Auxilium Christianorum." (Auxilio de los Cristianos)"

"9.- Capilla de Belén. - A la derecha del altar está el retrato del P. Domínico Fr. Francisco de Rivera, y á la izquierda del V. P. Alfaro, arrodillados en señal de adoración".

"10.- Puerta del templo principal. - En el reverso se ve el reino infernal y en los derrames hay dos figuras que representan la pena de daño y la de sentido. En el cancel hay varias alusiones á las Dominicas, Ferias de Adviento y de Cuaresma, penitencia de anacoretas, afectos del corazón y otras varias".

"11.- Cruz del V. P. Alfaro. Pesa 2 arrobas 17 libras (30 kilos. 836)".

"12.- Habitación y lugar en que falleció el V. P. Alfaro, y en la que por disposición del Sr. Obispo Sollano, se me ofreció la primera misa el 22 de Marzo de 1876, habiéndose concedido licencia para que cualquier sacerdote la celebrara en lo adelante".

"Detalles de la planta alta"

"a.- Hacia este lugar y en el muro estaban escritos unos versos, que las reformas ó recomposiciones han dejado borrados, y cuyo pensamiento es bastante filosófico y significativo; dicen así":

"La péndula del relox
Con su movimiento avisa,
Que la vida corre aprisa
Y el tiempo pasa veloz.
Mira que te dice Dios
A cada golpe que oyeres,
¡Que te mueres...! ¡que te mueres...!
¡Que te mueres...! ¡que te mueres...!"

b.- Antiguo lugar del relox.
c.- Dormitorios para los señores Sacerdotes.

Apuntes Históricos y Estadísticos del Santuario de Atotonilco: Origen 

El terreno en que hoy existe la pequeña congregación del Santuario, lo adquirió el V. P. Alfaro del Sr. D. Ignacio García, dueño de la Hacienda de Atotonilco. Está situado á los 21 grados 1' lat. N. y al 1 grado 27' 30' long. Occidental del meridiano de México. Está comprendido en el Obispado de León (Estado de Guanajuato). Dista algo mas de 2 1/2 leguas de San Miguel Allende y poco menos de 73 de la Capital de la República. Su clima es en lo general agradable.

El orígen de esta población es sin duda alguna, debido á la fundación del magnífico templo y casa de ejercicios, que el piadoso viajero contempla con religiosa admiración. Muy cerca de él, y rumbo al SE., hay un pequeño ojo de agua, que la medicina práctica de Venegas y algunos químicos que la han analizado, la recomiendan para la curación de muchas enfermedades.

Como el objeto de estos apuntes es dar una ligera, aunque mezquina idea del mencionado templo y casa de ejercicios, que puedan servir de explicación, inteligencia y aclaración al plano que acompañan, no me es posible dar otros pormenores de la población, pasando luego en seguida, á hablar del asunto principal.

En la mañana del lunes 3 de Mayo de 1740, algunos PP. del Oratorio de San Miguel, reunidos con otras personas, en aquel lugar, meditaban seriamente sobre la fundación en proyecto, y resuelta ya decididamente, se adelanta el P. Alfaro y comienza personalmente el trazo de los cimientos; y estando en esta operación, aparecieron tres [palomas], uno al N., otro al S. y otro al Oriente, dejando descubierto el Poniente. 

Este raro acontecimiento que consideraron todos como una señal especialísima del cielo, les inspiró la idea de que la puerta del templo estuviese mirando hacia el Poniente, como hasta ahora se ve. Concluida la operación, se puso con toda solemnidad la primera piedra del edificio, que mas tarde debiera ser la admiracion de millares de personas.

La empresa siguió con empeño, y ocho años después estaba terminada la iglesia principal, cuya dedicación tuvo lugar el 20 de Julio de 1748, colocándose en el altar la prodigiosa imagen de Jesús Nazareno. Bendijo la iglesia el Sr. cura Lic. D. Juan Manuel de Villegas, cantó la misa el R. P. D. Martin Zamudio y predicó el R. P. D. Antonio R. del Castillo.

En 1749 dotó las misas de renovación, D. Ignacio García.

El viernes 24 de Diciembre de 1759, trazó el P. Alfaro los cimientos de la hermosa capilla de Belén, y el dia 4 de Abril, viernes santo, los de la capilla del Sto. Sepulcro, las que se concluyeron el 18 de Marzo de 1763. Al dia siguiente fué la dedicación de la capilla de Belén y el dia 20 la del Sto. Sepulcro. En los días 21 y 22 se dedicaron los altares de S. Felipe Neri y de S. Luis rey de Francia.

La capilla del Sto. Calvario se construyó después de terminadas todas las capillas.

El 11 de Julio de 1765 se estrenó la casa de ejercicios, comenzando al siguiente dia la primera tanda con veinticinco personas, entre ellas doce pobres, que se sortearon con el nombre de un apóstol.

Con la fundación del Santuario se creó también la santa Escuela de S. Miguel Allende y la de León.

El virtuoso fundador continuó así sus prácticas piadosas hasta el momento en que entregó su espíritu al Criador, el viernes 22 de Marzo de 1776, y á cuya fecha habían practicado los ejercicios 7,541 hombres. (1)

Publicó muchos libros espirituales, entre los cuales se cuenta la Novena que compuso a Jesús Nazareno, donde se lee una preciosa octava, en la que aconseja la firmeza con que se debe elegir la corona de Cristo; dice así:

"Dos coronas te ofrecen dos señores,
Mira alma con cuidado á cuál te inclinas,
Si á la que el mundo ofrece, que es de flores,
O á la que Cristo ofrece que es de espinas;
La de flores remata en sinsabores,
La de espinas en glorias peregrinas:
Escoge pues la de mayor nobleza,
Que es la que carga Cristo en su cabeza."

Al mes de su fallecimiento se celebraron en él Santuario magníficas exequias, pronunciando la oración fúnebre el Sr. Dr. Gamarra, bajo el título de "El Sacerdote fiel y según el corazon de Dios."

No obstante el funesto acontecimiento que llenó de luto á todo el Santuario, el orden de cosas en nada se alteró, debiéndose aun al Sr. Canal algunas mejoras posteriores.

Entre los años de 1812 á 1820, se renovó el altar mayor del Santuario, camarin de Jesus Nazareno, altares del Calvario, Descendimiento y capilla del Santo Cenáculo.

Al genio artístico del Pbro. D. Remigio Gonzalez, se debe la escultura de Jesus en la Columna, la que hace una visita anual á S. Miguel Allende por los dias de Semana Santa, cuya costumbre data desde el año de 1823.

Buenas é interesantes han sido las mejoras que ha recibido el Santuario, pero seria de desearse que en las subsecuentes se procure conservar tal como son esos respetuosos cimientos, trazados por una mano ungida y privilegiada. Así lo siente el Sr. Canónigo Dr. Romero en sus "Noticias sobre el Obispado de Michoacán," hé aquí sus palabras: "Es ciertamente digno de sentirse no se le hayan conservado á estas capillas, la fisonomía primitiva que el P. Alfaro les imprimió en su creación."

El dia 22 de Marzo de 1876, se celebró en el mismo Santuario con magníficas exequias, el centésimo aniversario del V. Siervo de Dios P. Luis Felipe Neri de Alfaro, por el Illmo. Sr. Obispo Sollano, quien promovió la causa de su beatificación, que está tratándose ante la Sta. Sede Romana.

Habiendo fallecido el Sr. Obispo Sollano, S. S. el Sr. León XIII, según informes, nombró postulante de dicha causa, al Illmo. Sr. Obispo de Zacatecas.

Ligeros apuntes sobre la vida del Venerable Siervo de Dios, P. Luis Felipe Neri de Alfaro

Era el 25 de Agosto de 1709. Una de las casas de distinguida nobleza de México se engalanaba en ese día. Las armoniosas notas de la música resonaban en aquellos suntuosos salones. D. Esteban Valero de Alfaro y Dª María Velázquez de Castilla, daban cuenta á su corazon del mas dulce acontecimiento que los llenaba de paternal ventura.

Una cuna riquísima y hermosa oscilaba muellemente para dormir con su vaivén al infante, cuya frente besaban por primera vez los purísimos albores del dia. Era, sin duda alguna, el genio de la pobreza, nacido en medio de la opulencia para consuelo del desvalido, era el nacido en medio de la mas populosa ciudad, para morir en el mas silencioso retiro; el que había de buscar asilo en los campos regados con la sangre que vertiera el puñal del asesino, para regarlos con la sangre del hombre penitente; era el sublime arquitecto que había de levantar un templo para regarlo con las lágrimas de cien y cien generaciones; era, en fin, el niño Luis Felipe Neri de Alfaro.

¡Con qué placer la cariñosa madre teniendo en su regazo al objeto de sus caricias, procuraba inspirarle con sus besos la idea de Dios y de lo infinito; ella abrió sus ojos, le enseñó la virtud y le mostró los horrores del vicio! ¡Lección sublime que el niño al despertar su inteligencia supo apreciar en mucho, siguiendo el camino que le trazaron los sabios consejos de sus padres.

La niñez ha pasado, llegó la juventud y todo augura un precioso porvenir

Los rápidos progresos en la educación civil y religiosa, colocan al joven Luis en el pedestal de la felicidad; toda su familia se promete las mas risueñas y halagadoras ilusiones y una brillante fortuna por la carrera de las letras; muchos le inspiraban la idea de colocarse en alguna honrosa dignidad, y así lo creían, cuando á los 20 años de su edad, en 1729, se le confería por el Dr. y Maestro D. Bartolomé de Ita y Parra, el grado de Bachiller en Sagrada Teología.

Ora le ven sus parientes en medio del lujo y de la opulencia; mas allá le contemplan encumbrado en elevados puestos. En tanto el joven Luis dirige al mundo una mirada desdeñosa, y... ese fausto.... esa opulencia.... esas risueñas ilusiones que le pintan en lontananza, no son para su recto juicio, sino deslumbrantes relámpagos que brillan á sus ojos un instante, para desaparecer también con igual rapidez.

Sin duda el dedo de Dios había tocado su corazón y buscado en la virtud la verdadera felicidad, clamaba en su interior á todas horas; ¡riquezas...! ¡dignidades...! ¡honores...! ¡falso brillo...! ¡¡mentira...!! todo es humo! Absorto y reconcentrado en esta idea, abandona su patria con heroica resolución y se dirige á San Miguel el Grande, solicitando ser recibido en el Oratorio de San Felipe Neri, donde después de algunas pruebas en que manifestó su obediencia y humildad, cambiaba, el 26 de Mayo de 1730, el joven Bachiller, su elegante vestido del siglo por el humilde traje felipense. 

Desde entonces, reconociendo en sí la vocación divina, procura penetrarse mas y mas en el estudio de la Ciencia de Dios, condición indispensable para dirigir con acierto la conciencia del hombre. Algunos años después, recibía con edificante modestia el cáliz del sacerdote. ¡He aquí al ministro de Jesucristo! Ora le contemplamos cuidadoso pastor, atrayendo á la oveja descarriada; aquí le vemos como padre, dando santos consejos á sus hijos; mas allá le miramos como juez absolver al penitente arrepentido; y en seguida es un pobre que humillado corre á mecer los piés del delincuente.

Ansioso de virtud y mortificaciones, amó la soledad; amó el retiro, construyendo el magnífico Santuario de que nos ocupamos, y atrayendo hacia él multitud de penitentes, les predicó la virtud con sus virtudes; les enseñó á gemir con sus lágrimas y les dictó la penitencia con su sangre.

Contemplemos ahora lo que había sido y lo que es; aquellas ricas telas que vestía, se han cambiado en un áspero y punzante cilicio; aquel manjar sabroso que gustó su paladar, es hoy un alimento insípido y frugal mezclado muchas veces con acíbar; aquel mullido lecho de su infancia, se ha convertido en una tosca y miserable piel, y aun en el duro y estrecho ataúd donde se acomoda muchas veces para dormir; y en vez de aquella madre cariñosa que velaba su sueño, hoy contempla á su lado un esqueleto. ¡Patético emblema de la muerte! Ved aquí al digno fundador del Santuario, al digno hijo del Oratorio de San Felipe Neri, de San Miguel Allende.

El cariñoso padre de los huérfanos; el protector de la miseria; (2) el que abrió las puertas de las prisiones á los que gemían por deudas; el que hizo penetrar sus auxilios hasta los mas escondidos calabozos; el que en fin, se postraba á los piés del delincuente para bañarlos con sus lágrimas, preciso es confesarlo, no es un hombre vulgar, es la criatura privilegiada, digna de la mansion de los justos y de la mas profunda admiracion del mundo. Quiso imitar á Cristo y fué un ejemplar modelo de virtudes. Sus labios no se movieron mas que para todo lo bueno y pronunciaba sin cesar el dulcísimo nombre de María, realizando así aquellas palabras de Kempis: "Ex ore sacerdotis nihil nisi sanctum; nihil nisi honestum et utile procedere debet verbum," (Traducido del latín al español: «De la boca del sacerdote nada debe salir sino lo santo; nada sino una palabra honesta y útil.») y no hay duda que así fué, sus labios no se movieron mas que para todo lo santo, útil y honesto.

Tal vez por esto, y con justisima razón, se oyeron aquellas misteriosas palabras de un niño de solo dos años, que levantándose repentinamente de su asiento al ver al P. Alfaro, corrió á abrazarle diciendo: ¡Padre Santo....! ¡Padre Santo....!

Penetremos ahora en la capilla del Calvario, última empresa de su piedad. Allí veremos el cuadro mas hermoso, mas grande y mas patético que pueda imaginarse; es el pasaje mas sublime de la mas sublime tragedia; es el drama sangriento que hizo temblar al mundo y estremecer al firmamento; es la grandiosa epopeya del hombre Dios en el Gólgota. Es aquí donde el digno sacerdote, aquel siervo de Dios, el venerable Luis Felipe, escondido en aquellas artificiales grutas con su punzante disciplina, se hace brotar allí gotas de sangre. ¡Sangre del justo, que aun húmeda se mira en esos muros!

(3) Levantemos ahora la frente hacia la bóveda, y fijemos un instante la vista en sus pendientes, son candiles de madera, desfigurados algo por el tiempo; á su extremidad inferior, se ven algunas frutas naturales que aun están en sus hilos suspendidas, y que ha sabido respetar al menos la destructora mano de cien años. ¡Elocuente memoria! son páginas escritas en el sagrado libro del Santuario; acaso ellas publican con su presencia las virtudes del V. Luis; ya nos parece que al fijar los ojos en esas frutas se estremecen conmovidas y nos dicen: "La mano fundadora de este templo, aquí nos colocó."

Hé aquí á grandes rasgos el imperfecto y mal trazado bosquejo del insigne varón, cuyas virtudes no me es dado encomiar debidamente; virtudes son, que necesitan las páginas de un volúmen, los pensamientos de un sabio, la persuasión de la elocuencia y la grandiosa inspiración del poeta. ¡Sublimes dotes á que aspirar no puedo!

La pequeñez de estos apuntes no me permite continuar como quisiera: me pesa ser conciso; pero debo concluir. Terminemos.

Es el 22 de Marzo de 1776. Son las 6 de la mañana (4). Una campana de vez en cuando rasga el viento con tristísimo son. Es una rogativa. Multitud de personas pálidas, sin aliento, invaden precipitadamente la casa del Santuario. No pueden respirar.... No sé que tienen.... Vienen gimiendo.... Llegan sollozando.... Se detienen allí.... y ¿qué es lo que miran?.... ¡Un moribundo....! Sí.... ¡Un moribundo....! Allí está con la faz descolorida, las sienes deprimidas, la nariz afilada, el labio trémulo. Tiene asida la mano al crucifijo, y lo levanta con esfuerzo grande, se lo acerca y lo besa. Toda la multitud tiembla y se agita. Un sacerdote le sostiene en la izquierda la candela, y con trémula voz ¡Jesús! le dice: y él con voz apagada, pero dulce, le responde: ¡Jesús!.... Su cuerpo está convulso; se abren sus labios y lanza un ¡ay! tristísimo y doliente, se hunden sus ojos, su pupila se hunde y una lágrima brota... ¡Es un cadáver!... ¡Es un cadáver! clama la muchedumbre.... ¡Es un cadáver! y de todos á un tiempo como eléctrico golpe un ¡ay! se escucha. Todos prorrumpen en copioso llanto, llanto desgarrador que mata el alma.

¿Por qué tanto sufrir? El digno y V. P. Alfaro, el fundador del templo y de la casa de ejercicios ha entregado su espíritu al Señor. El que ha pocos instantes alentaba al cristiano con sus dulces palabras, miradlo inerte y frio, pálido y sin aliento; con su silencio augusto aun habla al corazón de los creyentes y les hace verter un mar de llanto. Las campanas del Santuario, gimiendo tristemente, lanzan al viento lúgubres clamores. Mirad el cuerpo allí, circuido de personas; del sacerdote hermano, del rico, del mendigo, del huérfano doliente; todos gimen, suspiran, se estremecen, lloran; y en medio de la duda y la esperanza, tocan su frente, alumbran su pupila, y al clamoroso acento, solo el silencio sepulcral responde. ¡No existe ya!

Es cierto, ya no existe, vuelve su alma al Criador, y muy en breve recibirá la tierra ese cuerpo sufrido, descarnado y cubierto de cilicios. Así viven los justos (5), así mueren!!

Así, en verdad, murió el digno fundador de esos cimientos venerados; el que formó esa torre y esa cúpula, el que hizo, en fin, ese edificio grande y majestuoso, á cuya puerta el hombre se conmueve y se siente sobrecogido de respetuoso temor; es el augusto recinto á donde el peregrino penetra poco á poco, y silenciosamente contempla sus capillas, sus cuadros, sus altares; y al ver ese conjunto de magnificencia y grandeza, no sé qué cosa inexplicable siente, y se postra y se humilla. Es el Sagrario del Nazareno, que edificó la piedad de un sacerdote fiel, cuya memoria no perecerá... Y esa torre.... ese templo.... esos altares.... ¡Monumentos grandiosos del perdón! con su mudo lenguaje, dicen al corazón de los que llegan ¡MORTAL, AQUÍ ESTÁ DIOS!

Indulgencias

El 1º de Abril de 1776, previa la solicitud que había hecho el P. Alfaro, S. S. el Sr. Pio VI, concedió indulgencia plenaria á todos los fieles que habiendo recibido los Santos Sacramentos de la Penitencia y Eucaristía, visitasen el templo del Santuario, haciendo oración por S. S. y por la Sta. Iglesia.

En 1819, concedió el Illmo. Sr. D. Pedro José de Fonte, Arzobispo de México, 80 días de indulgencia á los fieles que rezaren un Credo 6 Padre nuestro delante de la imágen de Jesús Nazareno y á los que portasen su medalla.

En 1834, el Illmo. Sr. D. Angel Mariano Morales y Jaso, concedió 40 dias de indulgencia por rezar un Credo en el Santuario, 40 á los que practicasen los Santos ejercicios, y 40 á los sacerdotes que oyesen en confesión á los ejercitantes.

Notas al pie

-(1) El número de personas que han concurrido á practicar los ejercicios espirituales desde Octubre de 1880 hasta el 8 de Abril del corriente año, asciende, según datos fehacientes del P. Administrador, á 45,517.
-(2) Las limosnas que públicamente repartió en los últimos once años de su vida, y solamente aquellas de que fué testigo presencial el Dr. Gamarra, y de las cuales llevo minucioso apunte, ascendieron á 8,232 pesos 4 reales.
-(3) La multitud de personas que han visitado este lugar, deseosas de llevar algún recuerdo, han raspado las paredes, llevándose la sangre que allí había.
-(4) Las tres de la tarde en Jerusalém, hora en que murió Jesucristo.
-(5) Todo cuanto aquí se dice de la virtuosa vida del P. Alfaro, se entiende de sus costumbres y según el sentido de los decretos pontificios de S. S. Urbano VIII, expedidos en 13 de Marzo de 1625, en 5 de Junio de 1631 y en 5 de Junio de 1634.

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