Eugenio Amézquita Velasco
-Alumnos del TecNM de Roque buscan apoyo económico para realizar viaje e investigaciones en Colombia
-Los 3 estudiantes de posgrado del TecNM Roque viajarán a la Universidad de Medellín para desarrollar tecnologías de economía circular que prometen revolucionar la productividad agrícola y la sostenibilidad en el Bajío.
-Mediante una alianza estratégica con el CINVESTAV y la Universidad de Medellín, los investigadores celayenses buscan llevar esta tecnología mexicana y darle el toque agrícola a través del TecNM de Roque, para transformar residuos agroindustriales en materiales de alto valor, mitigando el impacto ambiental regional.
-La estancia internacional en el laboratorio MAT & MPAC permitirá optimizar procesos de propagación vegetal y recubrimiento de semillas, posicionando a Guanajuato como un referente en innovación científica aplicada al campo.
La ciencia del TecNM Roque cruza fronteras: El biochar como eje de la soberanía alimentaria
El Tecnológico Nacional de México, Campus Roque, reafirma su liderazgo científico con la partida de tres de sus más brillantes estudiantes de posgrado hacia una estancia de investigación de alto nivel en Colombia. Del 5 de abril al 30 de junio, Eduardo Antonio Cofradía Puerta, Santiago Cepeda Camarillo y Maricruz Roque Aguirre integrarán sus capacidades en la Universidad de Medellín, señaló la Dra. Carolina Hernández Navarro, jefa de la División de Estudios de Posgrado e Investigación, del TecNM de Roque.
Este movimiento no es una simple movilidad académica; es la ejecución de una agenda científica binacional que busca extraer el máximo potencial del biochar, un material carbónico obtenido por procesos termoquímicos que se perfila como la piedra angular de la nueva agricultura sostenible.
La estancia se desarrollará en el prestigioso Laboratorio de Investigación de Materiales con Impacto (MAT&MPAC), bajo la tutela de la Dra. Nancy Yamile Acelas Soto. El objetivo es claro: la valorización de residuos agroindustriales para convertirlos en insumos bioestimulantes de alto desempeño.
El biochar no solo mejora las propiedades físicas y químicas del suelo, sino que actúa como un vehículo eficiente para la absorción de inhibidores en procesos biotecnológicos avanzados, como la embriogénesis somática que Eduardo Cofradía estudia para optimizar la propagación vegetal.
Esta colaboración es el fruto de un trabajo previo consolidado con el Laboratorio Nacional de Proyección Térmica (CENAPROT) del CINVESTAV Unidad Querétaro, dirigido por el Dr. Juan Muñoz Saldaña. La integración de estas instituciones permite que proyectos como el de Santiago Cepeda —quien investiga el biochar micropulverizado como agente de recubrimiento para semillas— y el de Maricruz Roque —enfocado en el impacto edafológico y crecimiento inicial— alcancen una madurez tecnológica lista para ser transferida a los productores de la región Laja-Bajío.
El impacto de estas investigaciones trasciende las fronteras académicas para tocar directamente la economía de Celaya y Guanajuato. Al aplicar principios de economía circular, lo que antes se consideraba "basura agrícola" se transforma en un material funcional que reduce emisiones de carbono y estabiliza el suelo.
Esto responde a una necesidad crítica del sector agroalimentario: ser más resiliente ante el cambio climático sin perder productividad. La estancia internacional es, por tanto, una inversión en soberanía alimentaria y en la formación de líderes científicos capaces de resolver problemas reales en el campo mexicano.
Sin embargo, para que este potencial se cristalice, la comunidad científica de Roque lanza un llamado a la acción. Los estudiantes se encuentran actualmente gestionando recursos adicionales para cubrir insumos especializados y gastos de movilidad. Invertir en estos jóvenes investigadores es, en última instancia, invertir en el desarrollo científico de México.
La meta es consolidar una red de intercambio bidireccional que traiga investigadores colombianos a Celaya, fortaleciendo un ecosistema de innovación que no se detiene ante la falta de fronteras, sino que se potencia a través de ellas.
En conclusión, el TecNM Roque demuestra que la excelencia académica y la vinculación internacional son los motores para la modernización del campo. Eduardo, Santiago y Maricruz no solo llevan protocolos experimentales en sus maletas; cargan con la representación de una institución centenaria que sigue a la vanguardia.
El conocimiento generado en Medellín regresará a Guanajuato para convertirse en soluciones tangibles, demostrando que cuando la academia, el gobierno y el sector productivo se alinean, el futuro de la agricultura mexicana es verde, circular y altamente competitivo.
¿Qué es el biochar?
El biochar (o biocarbón) es un material sólido, rico en carbono, que se obtiene mediante la conversión térmica de biomasa orgánica en un entorno con poco o nada de oxígeno. Aunque a simple vista parece carbón vegetal común, su propósito y propiedades químicas lo distinguen como una herramienta clave para la agricultura regenerativa y la mitigación del cambio climático.
¿Cómo se produce?: El proceso de pirólisis
El biochar se crea a través de un proceso llamado pirólisis. Se utiliza biomasa —residuos agrícolas -rastrojo-, restos de poda, estiércol o cáscaras de frutos— y se somete a altas temperaturas, entre 300°C y 700°C.
A diferencia de la combustión normal, donde la madera se quema y libera , en la pirólisis la ausencia de oxígeno impide la combustión completa. Esto genera tres productos que son el Bio-oil -biocombustible líquido-, el Syngas -gas de síntesis- y el Biochar, que es el residuo sólido poroso.---
Propiedades físico-químicas esenciales
Lo que hace "espectacular" al biochar es su estructura interna. Tiene alta porosidad. Tiene una superficie interna masiva. Un solo gramo de biochar puede tener un área superficial equivalente a varios cientos de metros cuadrados. Esto lo convierte en una "esponja" perfecta.
La carga eléctrica. Posee una alta Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC), lo que le permite "atrapar" nutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio) y evitar que se laven con el riego. Así mismo, la estabilidad. A diferencia del compost que se degrada en meses, el carbono en el biochar es extremadamente estable y puede permanecer en el suelo por cientos o miles de años.
Los beneficios en la agricultura
Cuando el biochar se integra al suelo (especialmente en regiones como el Bajío), actúa como un acondicionador permanente. Ayuda a la retención de agua. Mejora la capacidad del suelo para retener humedad, reduciendo la necesidad de riego constante.
Es hogar para microorganismos. Sus poros sirven de refugio para bacterias y hongos benéficos, protegiéndolos de depredadores y la desecación. Finalmente, regula el pH: Suele ser ligeramente alcalino, lo que ayuda a neutralizar suelos ácidos.
Impacto ambiental: Secuestro de carbono
El biochar es una de las tecnologías de emisiones negativas más prometedoras. Las plantas absorben de la atmósfera durante su crecimiento. Si esa planta se pudre, el regresa al aire. Si convertimos esa planta en biochar, "secuestramos" el carbono en forma sólida y lo enterramos en el suelo. Esto retira efectivamente el gas de efecto invernadero del ciclo atmosférico por siglos.
Aplicaciones estratégicas: El caso TecNM de Roque
Como vemos en la estancia de investigación de los estudiantes de Roque en Colombia, el biochar no solo se usa "tal cual". Se están desarrollando aplicaciones de alto valor agregado.
Se efectúa el priming de semillas. Recubrir semillas con polvo de biochar para darles nutrientes y protección desde la germinación. Es un adsorbente funcional, ya que realiza una acción de limpiar suelos contaminados con metales pesados o químicos, atrapándolos en su estructura porosa para que no lleguen a la planta.
El concepto del biochar se inspira en la "Terra Preta" -Tierra Negra- del Amazonas, suelos creados por civilizaciones antiguas hace más de 2,000 años que siguen siendo fértiles hoy en día gracias a la presencia de carbón vegetal. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


