Eugenio Amézquita Velasco
El kerigma es simplemente el primer anuncio del Evangelio, y dicho con palabras sencillas: es contarle y transmitirle a alguien que Dios lo ama, que Jesús murió y resucitó para salvarnos, y que estamos invitados a vivir una vida nueva con Él.
El origen de la palabra viene del griego kērygma, que significa proclamación o anuncio. En la práctica significa que es el mensaje básico que todo cristiano debería escuchar primero, antes de entrar en explicaciones más profundas de la fe.
El contenido esencial del kerigma es el anuncio de que Dios te ama y quiere tu felicidad; que el pecado nos aleja de Dios, pero no rompe su amor. Que Jesús murió y resucitó para darnos perdón y vida nueva. Que estamos llamados a convertirnos, a cambiar de rumbo y seguir a Cristo. Que el Espíritu Santo nos acompaña y nos da fuerza y que la fe se vive en comunidad, en la Iglesia.
La importancia del kerygma es claro. Se trata del corazón del cristianismo. Sin el kerigma, la fe se convierte en reglas o costumbres sin sentido. Es fácil de entender porque hasta un niño puede captar que Jesús me ama y me salva. Es el inicio de todo camino de fe. Primero se escucha el kerigma, luego se aprende la catequesis y después se profundiza en la teología.
Imagina que alguien te pregunta “¿Por qué eres cristiano?” y una respuesta kerigmática sería “Porque descubrí que Dios me ama, que Jesús dio su vida por mí y me invita a vivir con esperanza y alegría.”
En resumen, el kerigma es el anuncio más simple y más grande de la fe: Dios te ama, Jesús te salva, y puedes vivir una vida nueva con Él.
Lo que enseña el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia Católica sobre el kerygma
El kerygma, según el Evangelio y la doctrina de la Iglesia Católica, es el anuncio esencial de la salvación en Jesucristo: Dios te ama, Cristo murió y resucitó por ti, y estás llamado a una vida nueva en el Espíritu Santo. Es el núcleo de la fe cristiana y el primer paso en todo proceso evangelizador.
En el contexto cristiano, es el primer anuncio del Evangelio, el mensaje que transforma vidas. No es una doctrina abstracta, sino una experiencia viva del amor de Dios manifestado en Cristo.
Jesús mismo lo proclama desde el inicio de su ministerio: “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio.” (Mc 1,15)
Los apóstoles lo anuncian con fuerza, “Jesús de Nazaret, el hombre acreditado por Dios… fue entregado, crucificado, pero Dios lo resucitó.” (Hch 2,22-24)
Este anuncio tiene cinco elementos esenciales que son primero, Dios te ama y te creó para vivir en comunión con Él. Segundo, el pecado nos separa de Dios, pero no rompe su amor con nosotros. tercero, Jesucristo murió y resucitó para salvarnos. Cuarto, estamos llamados a la conversión y a recibir el Espíritu Santo y, quinto, la fe se vive en comunidad, en la Iglesia.
El Catecismo de la Iglesia Católica lo presenta como la base de toda catequesis. “La catequesis está íntimamente unida a toda la acción misionera de la Iglesia y se basa en el primer anuncio, el kerygma.”
El Papa Francisco lo llamó “el anuncio que debe resonar una y otra vez”, porque es lo que enciende el corazón del creyente. El Documento de Aparecida lo define como “el anuncio explícito de Jesucristo, muerto y resucitado, centro de la vida cristiana.”
Sobre el por qué es tan importante, se precisa en tres aspectos. Porque no se puede amar lo que no se conoce. Porque la fe no comienza con normas, sino con un encuentro personal con Cristo. Porque todo proceso de evangelización, catequesis o formación debe partir del kerygma. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


