Hotel Don Porfirio, joya del siglo XIX en Apaseo el Grande

Guanajuato Desconocido
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Eugenio Amezquita Velasco

-La joya arquitectónica de 1860, catalogada por el INAH, lleva el nombre de un antiguo dueño, un capitán Porfirio Díaz, homónimo del expresidente de la república.
-Fue adquirida en un remate durante la crisis de 1994, después de haber permanecido más de 30 años abandonada y con árboles dentro.
-Ubicado en la Calle de Hidalgo 206, el hotel fue rehabilitado cuidadosamente, descubriendo en sus muros pinturas originales del siglo XIX.

APASEO EL GRANDE, GTO.- El Hotel Mesón Don Porfirio, una belleza arquitectónica que data de mil ochocientos sesenta, se erige como un rescate patrimonial en el corazón del centro histórico de Apaseo el Grande. El inmueble, localizado específicamente en la Calle de Allende No. 206 -a unas cuadras del Jardín Principal-, fue adquirido por un grupo de inversionistas, con la dirección de arquitecto Adrián Caracheo, en el fragor de la crisis económica mexicana de mil novecientos noventa y cuatro.



La casona, cuya historia se remonta al siglo XIX, había permanecido vacía por más de tres décadas. Sus condiciones eran deplorables: se reportó que en lugar de maleza, había verdaderos árboles creciendo en su interior. Tras la adquisición en un remate, comenzó un arduo proceso de restauración.

Según Caracheo, el nombre del hotel no honra al expresidente de México, sino a un antiguo propietario de la casa llamado Porfirio Díaz, quien ostentaba el rango de capitán. Además, el edificio fue catalogado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lo que ha obligado a los propietarios a realizar meticulosos peritajes para su rehabilitación.

La restauración logró rescatar la esencia original de la construcción, incluyendo sus ventanales de cancelería auténtica, perfectos para las serenatas de antaño, y revelando pinturas originales del siglo diecinueve tras retirar varias capas de pintura moderna. La propiedad colinda, además, con una famosa fábrica de quesos de cabra que exporta sus productos a los mejores restaurantes del país.

La entrevista completa al Arq. Adrián Caracheo Nara

Eugenio Amézquita Velasco:
Pues esta es precisamente la fachada del Hotel Don Porfirio y aquí estoy con mi buen amigo Adrián Caracheo. Adrián, esta construcción obviamente no es de, pues no sé si del siglo veintiuno, obviamente no lo es. No lo es del siglo veinte, me hace que tampoco, ¿verdad?

Adrián Caracheo:
No, es del diecinueve, es de mil ochocientos sesenta, que coincide más o menos con la época de Don Porfirio Díaz, del general. Pero no aprovechamos el nombre porque uno de los propietarios de la casa que vivió más años se llamaba Porfirio Díaz. Era capitán, no general, pero era Porfirio Díaz, era Porfirio Díaz, sí. Aprovechamos el el el hotel, se llama Don Porfirio. Nosotros adquirimos este inmueble, un grupo de personas, en la época del noventa y cuatro, cuando fue la crisis aquella de México, que hubo muchos remates y todo. Esta casa se compró precisamente en un remate. En ese momento tenía treinta y tantos años vacía. Tuvo que limpiarse, hacer un montón de...

Eugenio Amézquita Velasco:
¡Uy no! En lugar de haber hierbas, había árboles adentro de...

Adrián Caracheo:
Sí, sí, sí, hay una historia muy padre. Ahorita les enseño en una de las habitaciones.

Eugenio Amézquita Velasco:
Y vamos a acercarnos aquí porque estoy viendo algunos detalles de la casa, sobre todo, bueno, es que me llama la cancelería. Son los ventanales así como de película antigua, ¿verdad?

Adrián Caracheo:
Son los originales. Para la serenata, y sale la muchacha a la ventana y el papá no la deja salir, ni la mamá, pero sale más noche y luego le tiran el macetazo en la cabeza y bueno.

Eugenio Amézquita Velasco:
Pero aquí estoy viendo que el nombre es Hotel Mesón Don Porfirio. ¿Qué domicilio es aquí?

Adrián Caracheo:
Estamos en el mero centro. Cuando llegas al jardín, aquí en Apaseo el Grande, ah, pues ahí al fondo está el jardín y donde está la iglesia, ese es Allende. Y estamos en la segunda cuadra, que es doscientos seis. Y como referencia, cuando vengan aquí, a un lado está la fábrica de quesos, quesos de cabra y quesos de diferentes nombres, riquísimos. Aquí se exporta mucho el queso en los mejores restaurantes de la Ciudad de México y todo. Pues si prueban algún queso bueno de por acá es de Apaseo.

Eugenio Amézquita Velasco:
Y bueno, miren, desde que entramos a la... ¡Ah, pues aquí está el doscientos seis de Allende! ¿verdad?

Adrián Caracheo:
Exactamente, aquí está. Ahí ahí está el número doscientos seis. Y desde que entra uno, miren nada más los acabados. Estas son las pinturas originales. Lo restauramos, le quitamos las capas de pintura que tenía encima y salió esta pintura original, y está rehabilitada obviamente.

Eugenio Amézquita Velasco:
Entonces, me imagino que este edificio está dentro del catálogo del INAH.

Adrián Caracheo:
Sí, está catalogado por el... entonces no tiene que tocársele de una manera...

Eugenio Amézquita Velasco:
Revisar calas...

Adrián Caracheo:
Sí, revisar toda una serie de elementos para que cumplan con las normas y los peritajes que hace el Instituto Nacional. Nosotros somos muy cuidadosos, muy respetuosos de eso, lo procuramos inclusive...

Eugenio Amézquita Velasco:
Además, es arquitecto, déjenme decirles.

Adrián Caracheo:
Sí, entonces me gustan mucho las antigüedades y las respeto mucho. Tratamos de volver a lo que fue su época.

Eugenio Amézquita Velasco:
Sí, está padrísimo, la verdad es que desde que entra uno, ¿no? Este... bueno, pues mira, hasta hasta la tipografía, ¿no? Tiene, va mucho con la época. Luego la entrada, miras arcadas aquí. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido

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