Eugenio Amézquita Velasco
José Luis Revilla Macías, Entrevistador
Equipo Técnico de Raíces de Comonfort: Manuel Cortez, Silvestre León, Al Rabi Arredondo; Roger Zea, Emigdio González, David Eduardo Guevara y Verónica Calixto
-A través del canal Raíces de Comonfort, el Ing. José Luis Revilla Macías inmortalizó la memoria, el sazón y la historia de más de cuatro décadas de Tacos El Pariente, un templo gastronómico fundado por don Gabriel en el corazón del Pueblo Mágico.
-Entre guisados de abolengo, burritos monumentales al estilo norteño y la disciplina heredada por sus hijos Julio, Jesús y Eduardo, este rincón cautiva los paladares de locales y visitantes por igual.
-La emblemática esquina de Magisterio y Luis Cortazar se mantiene como un referente imperdible de identidad, orgullo y sabor comunitario en tierras guanajuatenses.
En el corazón del Pueblo Mágico de Comonfort, Guanajuato, existe una esquina donde el tiempo no pasa en vano, sino que se adereza con los aromas profundos de la carnita frita, el chicharrón, la tripa dorada y el calor de una familia entregada al trabajo. Conducida de manera magistral por el Ing. José Luis Revilla Macías a través del canal Raíces de Comonfort, una reciente entrevista nos sumerge en las entrañas de uno de los negocios más entrañables y representativos de la región: Tacos El Pariente. Con más de 40 años de historia ininterrumpida, este espacio no es sólo un punto de reunión para saciar el apetito, sino un auténtico monumento a la cultura del esfuerzo y a la memoria de su fundador, don Gabriel, esposo de doña Mane, "la parienta".
La charla, llevada a cabo en el cruce de las calles Magisterio y Luis Cortazar, desentraña los orígenes de este proyecto que comenzó modestamente en la calle de Arista 98, en la casa de la abuela, con una pequeña mesa y la visión de un hombre que toda su vida fue tablajero y carnicero. En aquellos tiempos, lejos de las modernas taquizas a domicilio, don Gabriel era contratado para preparar suculentas carnitas y barbacoa para fiestas patronales y familiares, matando el ganado de antemano para freír al día siguiente. Aquella labor artesanal sentó las bases de una disciplina férrea que hoy perpetúan sus hijos Julio, Jesús y Eduardo (Lalo), quienes recuerdan cómo los taxistas de la época fueron los primeros en animar al patriarca a llevar su sazón directamente al centro del pueblo.
Aquel consejo dio fruto a un negocio 100 por ciento familiar que destaca por un compromiso inquebrantable con la higiene, el servicio y los horarios. Tal es su devoción por la clientela que, salvo contadas excepciones como el 31 de diciembre, el 1 de enero y el 25 de diciembre —tradición adoptada apenas hace un par de años—, y respetando fielmente el miércoles de ceniza y el viernes santo, el negocio ha permanecido abierto los 365 días del año. Doña Mane, con la serenidad y la fortaleza que da una vida de trabajo hombro a hombro con su esposo, asegura sentirse muy contenta aunque con la nostalgia natural por la ausencia física de don Gabriel, cuya escuela de vida y amor por el trabajo vive intacta en cada uno de sus hijos.
La oferta gastronómica de Tacos El Pariente es un verdadero festín para los sentidos. Quienes tienen la fortuna de sentarse a su mesa o disfrutar de sus tacos de pie —como era la antigua y firme ley de don Gabriel, quien sostenía que un buen taco se come en la calle frente al negocio— pueden elegir entre una abrumadora variedad de guisados. La carta incluye cabeza, costilla, bistec, montalayo, hígado, chicharrón, chuleta, carne deshebrada, campechano, tripa, pierna en salsa verde, frijoles con chorizo y, por si fuera poco, las codiciadas quesadillas, tortas y los legendarios burritos. Estos últimos, una aportación ideológica de Jesús tras su estancia en Estados Unidos y su paso por el norte del país, están confeccionados con tortillas grandes al estilo de Chihuahua y rellenos de frijol con chorizo, queso adobero, pico de gallo y la proteína de elección, ganándose el beneplácito absoluto de los comensales.
El abanico de sabores se complementa con una barra de salsas que huye de lo convencional, ofreciendo desde la clásica roja y verde hasta irresistibles variantes como salsa de molcajete, guacamole y el característico encurtido artesanal enseñado por el fundador, todo ello acompañado de aguas frescas de sabores variados. Y es que, como bien se apunta en el programa, estos tacos trascienden clases sociales y niveles económicos; en Comonfort, propios y extraños saben que desayunar aquí es un ritual obligatorio.
Entre risas y anécdotas, la entrevista también desentierra los pasajes más dramáticos y pintorescos de la finca. Los hermanos recuerdan con claridad el día en que presenciaron un asalto a la sucursal bancaria que se encontraba enfrente, frustrado valientemente por el querido policía don Mariano —conocido popularmente como "don Chía"—, cuyos disparos aún dejaron huella en el histórico poste de la esquina. Asimismo, afloran los recuerdos de las famosas apuestas futboleras que don Gabriel sostenía con fervientes americanistas como "el Chueco", donde los tacos y los almuerzos eran la moneda de cambio para celebrar o sufrir las victorias de su amado Cruz Azul.
Esa pasión celeste, por cierto, dio vida al logotipo oficial del negocio: una poderosa máquina de tren elaborada en colaboración con un serigrafista local, donde el número uno se funde con la estructura ferroviaria, el gorrito de chef simula el humo de la chimenea y un balón de fútbol se oculta sutilmente en la letra O. Es la marca registrada de "Tacos El Pariente número uno", un estandarte que incluso ha cruzado fronteras municipales para llevar sus servicios a eventos particulares en Celaya, León e inclusive la Ciudad de México, además de las comunidades aledañas como Potrero, Las Orduñas, Doña Juana, Agua Blanca y Tierra Blanca.
Hacia el final de este recorrido por la memoria y el buen comer, se vislumbra el futuro con la misma pasión que les heredó el pionero. Mientras la familia mantiene en puerta nuevos proyectos para seguir sorprendiendo a su clientela, el hijo mayor, Julio, comienza a labrar un nuevo capítulo con su propia marca, Tacos Julio, asegurando que la dinastía y el sazón de los Ramírez Ruiz continúen vigentes por muchas generaciones más. Con la promesa de seguir deleitando a todo aquel que pise el Pueblo Mágico, Tacos El Pariente refrenda que el sabor de Comonfort tiene nombre, rostro y una historia que se sigue escribiendo todos los días desde las siete de la mañana.
La transcripción de la entrevista de Tacos el Pariente, conducida por José Luis Revilla Macías
José Luis Revilla Macías:
Amigos de Raíces de Comonfort, estamos en una esquina de mucho sabor, la esquina de Magisterio y Luis Cortazar, con Tacos El Pariente, un negocio de más de 40 años que formó el pionero Gabriel, el padre, esposo de Mane, la parienta. Estamos aquí con tres de sus hijos, Julio, Jesús y Eduardo Lalo. Así es, nos van a platicar la historia de cómo el negocio ha crecido, se ha diversificado y que, cuando se requiera, están dispuestos a ir a los lugares donde se requiera. Bienvenidos a Raíces de Comonfort, que es un programa, una plataforma de difusión desde turismo, de gastronomía, de historia, de patrimonio cultural de aquí de Comonfort, y ahora llegamos con ustedes. Gracias por recibirnos para Raíces de Comonfort.
José Luis Revilla Macías:
¿Cómo se siente?
Mane:
Ay, pues después de tantos años, muy contenta, pero a la vez triste, porque pues ya no está mi esposo, pero gracias a Dios aquí estamos, aquí estamos diariamente de las 7 de la mañana a 3 de la tarde.
José Luis Revilla Macías:
¿Y su escuela? Su esposo y su escuela.
Mane:
Ah, sí, todo lo que nos enseñó, todo lo que aprendimos de él, tanto mis hijos como yo, y ya, pues aquí estamos.
Julio:
Finalmente, la disciplina del trabajo, más que nada, más que nada eso que nos inculcó mi padre. Yo que soy el mayor, desde los 8 años, si mal no recuerdo, cuarto de primaria, quinto de primaria, y que mi papá inició. Él inició en la calle de Arista, en la casa de mi abuela, Arista 98, con una mesita, y ahí inició a vender taquitos. Él todo el tiempo fue tablajero, carnicero con don Armando Maldonado, él trabajó la mayoría de tiempo. En aquel tiempo, en vez de hacer taquizas a domicilio, hacíamos carnitas, lo contrataban para fiestas para hacer carnitas, iba y matábamos antes, al siguiente día se freía barbacoa. Mucha gente tal vez esto no lo conoce, mi papá en sus inicios vendíamos barbacoa y carnitas. Y pues ya de ahí nació la idea de venirnos, de poner puesto aquí en esta esquina, precisamente en esta esquina.
José Luis Revilla Macías:
¿Cuántos años tiene?
Julio:
40, como desde el 85, 85, 41 años, 41 exactos, 41 años. Y todo inició de que lo animaron a venirse este, los jóvenes que en ese tiempo andaban de taxistas y que fueron los que lo impulsaron a que se animara a venirse acá para el centro, que le decían: "Abre un negocio allá". Y pues poco a poco se fue animando y fue de la manera que él se acercó a este lugar.
José Luis Revilla Macías:
Podemos decir que este es un negocio familiar, sí, 100%, de mucho éxito, gracias a Dios, donde están comprometidos clientes con el servicio, con la higiene, con el horario, con todo. Creo que nada más uno o dos días al año cierran, ¿no?
Julio:
El 31, el día primero y el 25, y eso apenas hace 2 años, 3 años que tomamos esa decisión.
Mane:
Tomaron esa decisión aquí mi mamá y porque anteriormente se trabajaban los 365 días del año y salvo en Semana Santa, más bien en Semana Santa ha sido tradición el miércoles de ceniza y el viernes santo no se ha laborado.
José Luis Revilla Macías:
Yo sé que un negocio familiar implica muchos retos, entre ellos incluso las fricciones por la confianza que se tiene. ¿Cómo le han hecho? ¿Usted pone orden?
Mane:
Pues ahora sí que se puede decir, no orden, sino como le repito, gracias a Dios, gracias a mi esposo, que formamos unos hijos muy trabajadores, muy responsables, cada uno ya sabe lo que le corresponde hacer y todo de ese lado, yo no me quejo.
José Luis Revilla Macías:
¿Qué variedad de tacos podemos encontrar aquí?
Julio:
Tacos, tortas y quesadillas.
Mane:
Quesadillas y burritos.
José Luis Revilla Macías:
¿De qué?
Julio:
Cabeza, costilla, bistec, montalayo, hígado, chicharrón, chuleta, deshebrada, campechano, tripa, pierna en salsa verde y frijoles con chorizo.
José Luis Revilla Macías:
¿A quién no se le hace agua la boca? Próximamente otro por ahí, próximamente guisaditos más que queremos agregar más todavía. Yo siempre he dicho, ¿quién no, de todas las clases sociales, de todos los niveles económicos aquí en Comonfort, hemos probado los tacos El Pariente? Aquí en Comonfort no requieren publicidad, esto es un llamado para la gente de otros lugares dentro del estado y fuera que, cuando vengan a Comonfort, saben dónde desayunar muy bien. Yo creo que a lo largo de los años se han tenido muchas anécdotas, muchas vivencias, buenas y malas, de todo, pero anécdotas que ya ahorita nos da risa.
Julio:
Sí, sinceramente sí. Tal vez en su momento nos causó un poco de miedo, porque no, les voy a platicar una que hace muchos, no recuerdo el año exacto, fue cuando el Bancomer estaba aquí enfrente, que después fue Mueblería Espinosa, fue antes que estaba el Bancomer, el asalto nos tocó verlo a mí, a mi papá y creo que otro empleado, éramos tres personas. Fue al principio, luego luego, fue mi tío Martín, el hermano de mi mamá, fue los inicios, éramos tres nada más, era mi papá, un trabajador, no recuerdo el nombre, voy a repetir, yo estábamos un día normal laborando, se nos juntaba la gente, estaba yo dando los refrescos, mi papá despachando y mi tío atendiendo a la gente ahí ayudándole a cantar tortillas, entonces de repente vimos que gritó el policía, se llama don Mariano, aquí lo conocemos como don Chía, duró mucho tiempo de guardia y después la municipal, un gran amigo de la familia de muchos años, él es de Orduña, y no, pues oímos el grito y después oímos dos disparos, los cuales él alcanzó a herir, si no mal recuerdo, a uno de los asaltantes, y de hecho aún usted se recuerda el poste de mecánico que estaba aquí en la mera esquina, ahí estaban uno de los balazos, donde impactó uno de los balazos de seguir, entonces pues sí son de las que más se marcan en la vida de uno y ya después con el tiempo se va recordando uno bien.
José Luis Revilla Macías:
¿Cómo ha sido el proceso de diversificación de los productos que venden, Jesús?
Jesús:
Pues yo, cuando regresé de Estados Unidos, que pasé la mayor parte de mi vida allá, les doy la idea, le comparto la idea a mi padre de lo del burrito. El burrito al principio, mi papá como que son norteños, como que no quería la historia de allá, Chihuahua, no lo van a... pero lo convencí. Esa fue, no era fácil, porque pues no, o sea, como que los clientes burritos muy muy fuerte, como más. De hecho, el local, disculpa que te interrumpa, el local, ¿por qué lo tenemos ya por ustedes? Porque mi papá era la idea de que unos tacos se comen parados al frente del negocio: "¿Quieres sentarte? Vete a un restaurante", ese era su lema de años. Le ofrecieron durante toda esta trayectoria, ¿no le ofrecieron locales? Toda esta avenida, aquella avenida, aquella... nunca quiso, porque para disfrutar un buen taco parado en la calle al frente, así era, así, ese era su lema. Te interrumpimos, sí, adelante, sí. O de lo del burrito les comentaba, fue una idea que les planteé. Mi papá, como les vuelvo a repetir, él no estaba muy de acuerdo, porque él, tacos, él decía, ¿por qué empezamos practicando, Lalo? Yo ofreciéndolo a los clientes, llega el momento en que lo dejamos de hacer, pero después el cliente ya lo empezó a pedir, burrito, burrito.
José Luis Revilla Macías:
¿Qué contiene el burrito?
Jesús:
Frijol con chorizo, queso adobero, pico de gallo, y ustedes escogen la proteína que gusta acompañar a la tortilla, entonces de ahí, pues ya de ahí hasta la fecha se ha quedado y es muy, muy demandado. La tortilla es grande, está grande, este, no manches, como en el norte, exactamente, o sea, un toque toque de allá, sin perder la esencia, sí, sin dejar a un lado este la continuidad de los tacos, las tortas, quesadillas, y con el paso del tiempo este ir variándole un poco, salir de lo tradicional de nada más dos, tres guisados, sino tener para todos los gustos de la gente, de ya lo acababa de mencionar mi hermano, una variedad de guisados: tripa, hígado, arrachera, chuleta, chicharrón, carne deshebrada, pierna en salsa verde, el taco, la quesadilla y no se diga la torta. La torta mucha gente este nos la pide con sus frijoles con longaniza y ya le agregan el guisado que gusten. Respecto a las salsas, tratamos de tener también una variante y no caer nada más en salsa roja, salsa verde, sí, sino que la gente cuando nos visite encuentre ahora sí que todo lo que busque aquí en el negocio, que tengan variantes: salsa de molcajete, guacamole, el encurtido que mi padre nos enseñó a hacer, o sea, definitivamente un poco de todo. Y las aguas frescas también de diferentes, antes creo que nada más traían un agua de sabor, ahora también varía, son tres.
Julio:
Sí, y antes pues más eran los tacos y el refresco, después ya la misma con el tiempo y ahora sí que pues la demanda de la gente, pues que una quesadilla, se empezaron a trabajar las quesadillas y ya de ahí se unió igual la torta, torta, sí, o sea, todo ha sido como un proceso, sí, tanto de avance como de la gente que nos va pidiendo las cosas y ahorita con el burro, el burrito, la idea de mi hermano ha sido muy bueno, muy bien aceptada y aquí cómodamente sentados, sí exactamente, y ahora más ya con el local, disfruten aquí sin prisa ni nada.
José Luis Revilla Macías:
Y pues, ¿qué viene, qué sigue?
Jesús:
Pues tenemos en puerta proyectos que todavía no este no queremos sacar, no queremos sacar, sino que ir poco a poco este formándolos en pláticas con mis hermanos, con mi mamá, pero sí tenemos por ahí este un pequeño avance, un cambio y pues espérenlo pronto.
José Luis Revilla Macías:
Este negocio ha ido a muchos lugares, ¿qué nos pueden decir, dónde han estado?
Julio:
Híjole, lo más lejos que hemos sido, México, DF, México, y León, Guanajuato, hemos ido a servir, este nos han venido a contratar. En México fue una empresa de carros, este fuimos a servir ese evento de fin de año, y en León fue una familia de aquí de Comonfort, ellos que antes vivían en la calle de Campo, muy amigas nosotros de Jesús y de mío, en este caso, se fueron a radicar a León, Guanajuato, sí, ahí hicieron su familia, ya son profesionistas, son dos hermanas y un hermano y un día me hablaron: "Oye, ¿puedes venir a hacer burritos? Quiero tacos de ustedes". Pues bueno, fuimos para allá, es lo más lejos que hemos sido, y aquí todas las comunidades, exactamente aquí, pues todas las comunidades aledañas, de no sé, Potrero, Delgado, Las Orduñas, Doña Juana, hace dos meses, Agua Blanca, Aguablanca, Tierra Blanca, en las ferias, ya colindando, este no son comunidades, fiestas particulares, ¿verdad? Exactamente, para eventos particulares que la gente tiene sus fiestas, llámese primeras comuniones, confirmaciones, nos contratan, nos piden el servicio y con todo gusto uno acude a cubrir el servicio a sus eventos.
José Luis Revilla Macías:
Me han comentado que le gustaba el fútbol, un apasionado de su equipo, Cruz Azul, Cruz Azul. De hecho de ahí nace el logotipo, si pueden apreciarlo, forma una máquina, tren, es referente al Cruz Azul con el número uno, esa fue una idea de él, eso, eso es bien de él, de él, por el gusto y al equipo y al deporte de fútbol, que no lo practicaba, ¿verdad? Pero era amante de Cruz Azul, en colaboración con una persona de Celaya, ¿te acuerdas?, entonces fue que se encargó de diseñar, fue la idea de mi papá y esta persona serigrafista, en ese tiempo, no sé si ahora todavía se dedique, no, ya no está en eso, se sentó con él a echarse unas aguas frescas, un día le platicó la idea y entre los dos lo plasmamos. Con uno de los que apostaba era con el Chueco, ah sí, una ocasión americanista, ya vas a mencionar al señor. En una ocasión una final, no recuerdo también cuál, Cruz Azul - América, semifinal, apostaron los tacos, apostaron que el que perdiera iba a regalar los tacos.
En esa ocasión, ¿quién ganó?
Julio:
No me acuerdo, es que son tantas cosas, gracias a Dios, y tantas apuestas, amante de las apuestas, o sea, aquí era así entre, te apuesto 10 tacos el almuerzo, y llegó a regalar tacos aquí.
Cuando no quedaba campeón, no quedaba campeón cuando en aquellos tiempos también era el fuerte, entonces de ahí de la idea de mi papá, sus gustos y al apoyo de la persona que le ayudó a generar este logotipo, de donde surgió, lo decía mi hermano, plasmado atrás el número uno formando la máquina del Cruz Azul, el gorrito de chef simula el humo de la máquina y ahí pueden checar ustedes que está el balón en la letra O, entonces de ahí parte todo, la idea de sacar ese logotipo y es que de que también por ahí ya nos han querido piratear número uno. ¿Qué qué iba a comentar? Que de hecho él es de los Tacos El Pariente número uno, por eso el uno, por eso el uno está plasmado en la parte de atrás de los bolsitos. Si la gente quiere un servicio, ¿dónde, cómo los pueden contactar?
Jesús:
Pues en la página de Tacos El Pariente Comonfort, así nos encuentran en Facebook, en Instagram, este número personal 412 106 0207, con mis hermanos también, y por ahí también yo como el mayor, ya vamos a decir, ya salió, pues yo ya voy a hacer también tacos, a lo mejor segunda generación, porque ya ya crié mi, estoy creando ya estoy creando mi mi propia marca también en otro lugar, este con mi logotipo, con mi nombre que es Tacos Julio, también, ahora sí que somos la misma empresa, la misma familia, pero ya está saliendo la nueva generación.
José Luis Revilla Macías:
Exactamente, sí, repito, estamos en una esquina de mucho sabor, Magisterio y Luis Cortazar, familia Ramírez Ruiz, Ramírez Ruiz. Muchísimas gracias para el programa, este nuevo capítulo de Raíces de Comonfort, nos vemos en la próxima. El sol se va. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


