Eugenio Amézquita Velasco
-A ocho años de ser Pueblo Mágico, Comonfort enfrenta el reto de permear su identidad cultural entre su propia sociedad local.
-Historia y arte: La obra de Miguel Cabrera y literatura infantil pionera destacan la riqueza monumental y única de Comonfort.
-El título de Pueblo Mágico sigue estancado; se requiere consolidar el turismo y generar oportunidades para frenar la migración.
-Identidad en juego: El ingeniero Revilla urge a la sociedad a apropiarse de su patrimonio para transformar el turismo local.
-Talento comonforense: El éxito en deporte y artes demuestra que la tierra tiene la fuerza para construir una nueva sociedad.
-De la historia al futuro: Comonfort busca convertir su vasta herencia en herramientas de desarrollo para retener a sus jóvenes.
La denominación de "Pueblo Mágico" suele ser, en la narrativa oficial, un sello de distinción que promete desarrollo, turismo y preservación. Sin embargo, en el caso de Comonfort, a ocho años de haber obtenido este título, surge una contradicción latente: el programa no ha permeado en la conciencia colectiva de sus habitantes. La reciente conversación entre el ingeniero José Luis Revilla y el equipo de Raíces de Comonfort no solo expone un catálogo de riqueza histórica y cultural —que incluye desde la autoría del primer libro de cuentos infantiles en América hasta la monumental obra pictórica atribuida a Miguel Cabrera—, sino que desnuda un vacío de apropiación social. (https://www.guanajuatodesconocido.com/2024/12/el-hotel-posada-chamacuero-y-el-padre.html )
El análisis de esta realidad obliga a cuestionar la eficacia de las políticas públicas de turismo cultural. Si bien Comonfort posee las credenciales históricas, arqueológicas y gastronómicas para ostentar el nombramiento, el hecho de que su propia sociedad no se reconozca como tal indica una falla en la comunicación y en la gestión del relevo generacional de la administración pública. El "rehilete" de los Pueblos Mágicos, como bien lo denomina Revilla, parece estar estático ante la mirada del ciudadano común, quien aún no integra esta identidad como un motor de desarrollo local, sino como un concepto externo.
La problemática es clara: el título por sí solo no genera identidad. La falta de guías, la escasez de operadores turísticos y la desconexión entre la academia, el gobierno y el sector comercial han ralentizado el impacto real de la denominación. Como señala el ingeniero Revilla, la consolidación del Pueblo Mágico no es una tarea de escritorio, sino una responsabilidad compartida. La urgencia no es administrativa, sino social; es necesario que el comonforense comprenda que su herencia —desde las tortillas ceremoniales hasta la técnica barroca— no es solo un vestigio del pasado, sino una herramienta de autogestión y oportunidad económica. (https://www.guanajuatodesconocido.com/2025/10/comonfort-pueblo-magico-siete-anos-de.html )
El fenómeno de la migración, particularmente en un contexto de incertidumbre fronteriza, subraya la relevancia de este análisis. La creación de una nueva sociedad en Comonfort requiere pasar del "título" a la "acción". Mientras la identidad no se traduzca en oportunidades tangibles para los jóvenes y en una protección efectiva del patrimonio, el sello de Pueblo Mágico corre el riesgo de convertirse en un adorno burocrático y no en la potencia transformadora que su historia merece. El reto, en definitiva, no es ganar el nombramiento, sino lograr que cada habitante sea, en los hechos, el guardián de su propia magia.
La entrevista a José Luis Revilla, con Juan Manuel Cortés Martínez, de Raíces de Comonfort
Juan Manuel Cortés Martínez:
Pues muy buenas tardes. Pues hoy nos encontramos en una plática entre amigos con el ingeniero José Luis Revilla, un gran amigo y, sobre todo, un gran conocedor de cualquier tema que tenga que ver con la historia, la cultura y la gastronomía dentro de Comonfort. Ingeniero, gracias, maestro, y gracias a todo el equipo de Raíces, porque hemos sentido la presión de la gente de Comonfort, por decirlo de alguna manera, y permanentemente nos están preguntando a ocho años de distancia por qué somos Pueblo Mágico. Nos han estado preguntando, ¿y por qué somos Pueblo Mágico?, no ha permeado en la sociedad el tema de Pueblo Mágico, no ha permeado en las escuelas a pesar de lo que se ha hecho, no ha permeado en la cultura general, en el comercio, en la gente común y corriente que habitamos el municipio de Comonfort. Y esta aventura la empezó usted.
José Luis Revilla Macías:
Fíjese, vamos a hablar un poquito de Pueblos Mágicos. En el 2001, en la época del presidente Fox, salió el programa federal de Pueblos Mágicos. Cuatro pueblos mágicos hicieron la primera experiencia y nosotros obtuvimos la denominación como Pueblo Mágico en el 2018, o sea, estamos hablando de ocho años, vamos a cumplir ocho años de que tenemos ese título. ¿Por qué somos Pueblo Mágico? Bueno, primero el símbolo de un Pueblo Mágico es un rehilete y sus hojitas del rehilete tienen varios colores y esos colores le dan identidad a los pueblos mágicos. Y si lo vamos desmenuzando, tenemos todas las características cubiertas, todas las hojitas del rehilete, o sea, Comonfort es muy completo en el tema de Pueblos Mágicos. ¿Qué quiero decir con eso? Bueno, una hojita significa artesanías y nosotros, que si tenemos artesanías, bueno, las tenemos y de sobra: la tierra donde se producen los mejores molcajetes del mundo, una cestería de carrizo extraordinaria.
Pero también hay trabajos de madera, de latón, de ahora hasta de mezcal. Una artesanía, pero bueno, otra hojita significa historia y algo que identifique. Y bueno, estamos en la frontera norte de lo que se llama Mesoamérica, en el centro del país. De aquí hacia el norte, algún día fuimos a la escuela todos y vimos, se le llamaba Mesoamérica, ahora le llamamos el Altiplano mexicano, de aquí hasta Panamá, Mesoamérica, tierra donde florecieron las grandes civilizaciones. ¿Por qué? Porque había agua, clima maravilloso, suelo rico, flora y fauna. El antiguo Chamacuero, hoy Comonfort, fue la frontera norte de Mesoamérica en el centro del país y el paso obligado para el norte. Entonces, tenemos zonas arqueológicas, no una, dos o tres, todo el municipio es una gran zona arqueológica, pero también tenemos naturaleza, pero también tenemos gastronomía. Y yo digo, las nieves de Dolores son famosas, pero las de Comonfort son sabrosas.
Así es, pero también tenemos gente cálida y personajes de historia como Manuel Doblado o como el doctor José María Luis Mora, etcétera. O sea, tenemos todos los requisitos que los Pueblos Mágicos o los que están clasificados. Por ejemplo, Peña de Bernal, vamos a decir que es por una piedrota, un cerro, una montaña. Claro, no es cualquiera, manolito, no es cualquiera, tiene, es el tercer monolito más grande de América. Entonces claro, pero nosotros tenemos vaya un lugar privilegiado para subir todos los días aquí al cerro de los Remedios y que a sus faldas está toda la zona arqueológica, está la zona arqueológica.
Juan Manuel Cortés Martínez:
Por ejemplo, maestro, y gracias a todo el equipo de Raíces de Comonfort por el programa, creo que es importante. Por ejemplo, ¿sabían ustedes que en este pueblo hace 224 años se escribió el primer libro de cuentos infantiles que hubo en América? Yo me di cuenta de él cuando en algún momento usted lo mencionó, lo mostró, y aquí lo tenemos. No recibo regalías ni hago publicidad, pero a mí me encanta, sobre todo cuando ven turistas extranjeros, decir que en este pueblo hace 224 años se escribió el primer libro de cuentos infantiles que hubo en América. Estados Unidos no existía hace 250 años y nosotros en la parroquia de San Francisco, que es extraordinaria con su retablo de oro, ya llevábamos 200 años dando misas todos los días antes de esa fecha, antes de que pusieran la primera piedra. ¿Dónde?, ¿en el Capitolio en Washington?, todavía no existía Washington y nosotros ya teníamos 200 años dando misas todos los días.
José Luis Revilla Macías:
Voy a dar un pequeño resumen de este libro, que se puede encontrar en las librerías grandes aquí en Celaya. Dice: "Era 1802, don José Ignacio Basurto en el pueblo de Chamacuero, hoy Comonfort, Guanajuato, decidió publicar 24 fábulas que hablaban a los niños con sencillez y en las que recreaba el verdadero rostro del campo mexicano". Basurto deseaba que sus relatos adquirieran identidad y se alejaran de las historias infantiles de la época, todas importadas de Europa. Este fue el primer libro escrito en América para niños. Basurto fue compañero del seminario de Hidalgo, a Hidalgo el seminario manejado por jesuitas le despertaron ideas de insurgencia, a José Ignacio Basurto, que era de Salvatierra, Pueblo Mágico también, le despertaron ideas de docencia. Cuando llega a este pueblo, inclinado por la vocación, y que para entonces los únicos textos que había para enseñar a leer y escribir eran las fábulas griegas de Esopo o las del español Samaniego, fábulas que correspondían a otras realidades, entonces se pone a escribir sobre los personajes de la época, las haciendas de la época, la flora y la fauna.
El libro se editó, como decíamos, en 1802 y habla, por ejemplo, de las limas, de que todos somos iguales sin importar el color de la piel, de las hormigas gusileras, etcétera. Hay una fábula que a mí me gusta leer que se llama "El caballo y el asno". Un hijo mío me dice, "hay fábulas más bonitas, pero a mí me gusta esta". Y bueno, me están entrevistando a mí, así es, y le toca a usted. Sí, se llama "El caballo y el asno", si me lo permiten. Ajá, claro, adelante, adelante, ingeniero. "Érase que era un caballo al que su rico dueño vestía con una silla de montar exquisita, adornada con oro y plata, iba muy derechito y presumido, orgulloso de sus lujosos adornos, cuando se encontró con un asno maltratado y viejo que caminaba cansado bajo una carga muy pesada. En cuanto lo vio, el caballo relinchó enojado: 'Pero mira qué pobre eres', exclamó, 'ni siquiera tienes silla y encima se ve que eres un perezoso, ¡vete de aquí!, no mereces estar a mi lado'. El burro lo miró de arriba abajo y dijo: 'Serás muy emperejilado, pero eso no te quita lo maleducado, y aunque te hagas el fino no tienes buen tino, porque yo seré borrico y tú patán, aunque muy rico'".
Juan Manuel Cortés Martínez:
Vaya que si hay algunos así, ¿eh? En la vida real, de verdad. Bueno, y tiene una referencia de más de 200 años. Entonces, esa es parte de las historias que faltan de que las conozcamos, de que permeen a la sociedad, como la pintura monumental de Cabrera en la parroquia de San Francisco, que tenemos cinco retablos de oro, tres estilos diferentes, como Comonfort, una joya del arte barroco. ¿Qué tenemos?, las famosas gastronomía con las tortillas ceremoniales, las gorditas de maíz martajado, etcétera. Unas artesanías que me encantan, preciosas. Y cuando viene gente, pero hay gente que no conoce, ingeniero, ¿quién es Miguel Cabrera?, ¿quién fue Miguel Cabrera?, ¿cuáles fueron sus obras de Miguel Cabrera?
José Luis Revilla Macías:
Bueno, Miguel Cabrera es el personaje más importante en la época de la Colonia. Miguel Cabrera pintó los cuadros de Sor Juana Inés de la Cruz y ahí con eso todos los mexicanos lo conocemos. Pintó también el mayor número de vírgenes de Guadalupe, fue el pintor favorito de la iglesia, comisionado a pintar el mayor número de vírgenes de Guadalupe, pintó también a San Juan Diego. Bueno, Miguel Cabrera plasma cómo era concebida la vida en esa época, una parte terrenal, una celestial y el inframundo. Y en el inframundo, como denuncia, retrata a toda la sociedad. ¿Quién está libre de culpa?, nadie, nadie. Y aparecen los nueve niveles de ángeles: ángeles, querubines, serafines, patriarcas, potestades, tronos, virtudes, dominaciones y arcángeles.
Bueno, sería cuestión de dedicarle una plática nada más a esa pintura, nada más a esa pintura. Este, quiero decir que tenemos una riqueza extraordinaria y que mi hobby es presumir el pueblo.
Juan Manuel Cortés Martínez:
A eso voy. Antes de que me presuma el pueblo, dígame cómo nació la inquietud de ver que otros pueblos ya eran Pueblos Mágicos y que nosotros en algún momento llenábamos todos los requisitos para ser Pueblo Mágico. Usted fue uno de los pioneros aquí en Comonfort, de hecho muchos lo conocen como el padre del Pueblo Mágico. Yo sé que para algunos no es muy grato, pero para los que conocemos su historia dentro de él sabemos que es cierto. ¿Cómo empezó todo?
José Luis Revilla Macías:
Bien, el programa, como decía, sale del gobierno federal de la Secretaría Federal de Turismo en el 2001. Cuando me toca ser director del 2015 al 2018 de desarrollo económico y turismo, puse en mi plan de trabajo y ahí está, hacer de Comonfort Pueblo Mágico. Puse otras cosas pero puse en plan de turismo eso, ahí está. El título se dio el 11 de octubre del 2018. El problema está en que falta de preparación de la gente, el relevo generacional de la administración, la pandemia hizo que finalmente se ralentizara esto, y a veces siento que como que estamos como el burrito, como Pueblo Mágico todavía no lo palpa, pero tiene que pasar un tiempo para que se asiente, para que lo vayamos asimilando. Y este programa era necesario, gracias por la idea, maestro Manuel Silver, a todo el equipo, porque es necesario permear a la sociedad el por qué somos Pueblo Mágico. Así es.
Entonces, regresando a la pintura de Miguel Cabrera, ¿cómo firma? Se autorretrata en la obra. Me dicen, "¿Y por qué dices que es Cabrera si no tiene la firma?". Bueno, Miguel Cabrera firmaba una de cada diez obras, pero hay una historia que no la he platicado. En una ocasión vino a comer el párroco historiador de la diócesis, el maestro... se me escapó su nombre, el párroco de Atotonilco. Él es un experto en la obra iconográfica, religiosa, sacra, y un día platicamos cuando menos un par de horas de la obra de Cabrera. Me regañó, me dice: "Aquí no hay Cabrera, señor, por favor". Y yo le dije: "Si me da oportunidad ahorita se lo demuestro". Fui por mi kit de historia, he dicho que se basa en caso de información, y termina el padre diciendo: "Aquí la pintura tiene la mano de Cabrera". No sé cómo lo hizo, sígale investigando, yo lo voy a hacer por mi cuenta.
Miguel Cabrera dominaba el tema, Miguel Cabrera se traía un equipo como de ocho ayudantes, Miguel Cabrera traía plantillas, Miguel Cabrera plasmó mucha obra de este tipo en muchos lugares, entre ellos el famoso convento de Tepotzotlán, no fue convento, fue el primer colegio de jesuitas en México. Ahí está lleno de obra de Cabrera, enciclopedias, fotografías, etcétera. Entonces, después de esa plática que tuve con Fernando Manríquez, el párroco de Atotonilco, después de esa plática de dos horas, yo quedé convencido que la obra tiene la mano de Cabrera. Entonces me dirán lo que sea, me dirán "es que falta documentos", me dirán lo que sea. Nadie se enfrentó con Fernando Manríquez más que su servidor y lo defendió a capa y espada. Fue un agarrón que nos dimos de padre y señor nuestro. Muy bueno, maravilloso. Es algo, a mí me dio mucha confianza y por eso digo que es una pintura monumental de Cabrera y es algo verdaderamente valioso, y que es un patrimonio de todos aquí en Comonfort que tenemos que cuidar. Óleo sobre tela, 60 metros cuadrados, realizado por Cabrera, y Cabrera, como firma, se autorretrata. Si quieren saber más, vengan aquí, aquí se lo platicamos.
Juan Manuel Cortés Martínez:
Además, pues como Pueblo Mágico tenemos diferentes eventos que se hacen aquí en Comonfort, el festival de las danzas, un próximo festival aquí en Comonfort que también se pronuncia como parte de las festividades de Pueblos Mágicos.
José Luis Revilla Macías:
Sí, maestro, es la treceava edición, si mal no recuerdo, de este programa que apoya las artesanías y la gastronomía, las tortillas ceremoniales, las gorditas. Hay competencias a lo largo de los años, se han hecho competencias de molcajetes, de la salsa, y tenemos el elenco artístico local que también es muy bueno para dar a conocer todo lo que tenemos. Un trabajo que hay que reconocer el de la administración municipal. Hay un punto importante, es necesario consolidarlo. Este programa va a ayudar a consolidar a Comonfort con un granito de arena, es necesario consolidarlo y es una tarea de todos. Estamos en el camino, pero hay que consolidar. Faltan más guías de turistas, faltan operadores turísticos, en fin, pero el patrimonio está ahí para quien lo quiera retomar y buscar alguna alternativa de negocio.
Hay oportunidades para que la gente de Comonfort se quede en Comonfort, para que los jóvenes no migren, vean la oportunidad de crear negocios y se queden aquí. Creo que Comonfort es una tierra de oportunidades y, como siempre lo ha dicho usted, quien no ha querido estar en Comonfort es porque no tiene la visión de que Comonfort es grande y va para más, todavía va para más. Es lamentable, hay que ir creando las oportunidades para que la gente se quede aquí, la gente no migre, y ahorita que está lo complicado allá en Estados Unidos, sino que se quede aquí, proteja a sus familias, cuide a sus familias. Y bueno, en eso de cuidar sus familias, yo me siento muy contento porque acabamos de tener dos grandes noticias.
Juan Manuel Cortés Martínez:
Ah, sí, sí, sí. Sobre todo en el deporte.
José Luis Revilla Macías:
Sí, el hijo de Ema Llamador Juárez ganó diez rounds allá en Tijuana con un pugilista de Tijuana. Allí en Tijuana, en la tierra del tijuanense, el joven Juárez... no recuerdo cómo le dicen, el Travieso, no recuerdo, sería mentir, pero sí es uno de los pugilistas promesas del boxeo que nacen aquí en Comonfort. Su papá ha sido siempre fanático, practicó el deporte del box, toda su familia, y ahora nace una estrella, una estrella que hay que invitarla a Raíces de Comonfort para que nos platique esa historia y contagie a los demás jóvenes, y que busquen, que digan "sí se puede". Sí tenemos bastantes aquí en Comonfort que han destacado en el deporte y en otros rubros. Tenemos a Brandon Plaza, que también es un super expositor de las artes marciales en el Taekwondo.
A lo largo de la historia, el Indio Estrada. Tenemos corredores, corredoras, y ahora también un joven de apellido Camacho de unos 12 años.
Juan Manuel Cortés Martínez:
Ah, sí, la próxima promesa del América para las fuerzas básicas.
José Luis Revilla Macías:
Así es, o sea, hay talento, hay talento. Un patrimonio, es tarea de todos construir una nueva sociedad y en eso Raíces de Comonfort tiene un compromiso. Así es, gracias por la oportunidad.
Juan Manuel Cortés Martínez:
No, al contrario, gracias a usted, gracias a nuestro auditorio y los esperamos en el próximo programa. Un saludo, un saludo.
#MetroNewsMx


