Eugenio Amézquita Velasco
-El monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete destaca como un referente del art déco monumental y bastión de la fe en el Bajío.
-Con una altura de 20 metros y un peso de 80 toneladas, la estatua de bronce se erige a 2,570 metros sobre el nivel del mar en Silao.
-Inmortalizado por José Alfredo Jiménez, el santuario representa la resistencia cultural de Guanajuato tras el fin de la era cristera.
Ubicado en la cima del Cerro del Cubilete, en el municipio de Silao, Guanajuato, se erige uno de los santuarios religiosos más importantes de la República Mexicana: el monumento a Cristo Rey.
Este coloso de metal y piedra no solo es un centro de peregrinación masiva, sino que constituye un referente arquitectónico de primer orden a nivel internacional, al ser catalogado formalmente como una de las joyas del estilo art déco monumental en el país. El emplazamiento del monumento no es producto del azar; el Cerro del Cubilete es considerado el centro geográfico de México, elevándose a 2,570 metros sobre el nivel del mar. Esta altitud privilegiada permite que la figura de Cristo sea visible desde casi cualquier punto de la región del Bajío, funcionando como un faro de identidad para los guanajuatenses.
La construcción del santuario actual, que sustituyó a monumentos previos destruidos en periodos de conflicto, fue proyectada por los arquitectos Nicolás Mariscal y Piña, junto con José Carlos Ituarte González. La obra, iniciada en la década de 1940 y consagrada plenamente en 1950, rompió con los cánones estéticos tradicionales de la arquitectura religiosa colonial. En lugar del ornamento excesivo del barroco, los diseñadores optaron por la modernidad del art déco, un estilo que celebra la verticalidad, la geometría y la fuerza visual. La estructura se basa en líneas limpias y una simplificación de las formas que otorga al conjunto una presencia imponente y sobria.
La estatua principal es una proeza de la ingeniería de su tiempo. Con una altura de 20 metros y un peso aproximado de 80 toneladas, el Cristo de bronce reposa sobre una estructura de concreto armado. Su fisonomía es el ejemplo más claro de la influencia déco: la túnica de la imagen no presenta pliegues sinuosos o naturales, sino que está definida por líneas rectas, rígidas y marcadamente verticales que enfatizan su magnitud. A diferencia de las representaciones tradicionales de la crucifixión, este Cristo se muestra de pie, con los brazos abiertos en un ángulo ligeramente descendente, proyectando una actitud de acogida y bendición hacia los valles que lo rodean.
A sus pies, dos ángeles de bronce custodian la figura central; sus rostros de facciones angulares y alas escalonadas son firmas inconfundibles de la estética industrial y aerodinámica de mediados del siglo XX. Estos ángeles sostienen dos elementos simbólicos: la corona de espinas, que representa el sacrificio humano, y la corona real, que simboliza la gloria divina.
Bajo la monumental estatua se encuentra la basílica, cuya arquitectura racionalista complementa la visión de modernidad de los autores. El templo posee una planta circular, diseñada bajo un concepto de cilindro truncado que descansa sobre un hemisferio de concreto.
Esta base hemisférica representa el globo terráqueo, simbolizando la soberanía de la divinidad sobre el mundo. El interior circular no solo permite una visibilidad de 360 grados para los fieles, sino que crea una atmósfera de introspección única, donde la luz y el sonido fluyen sin los obstáculos de la arquitectura tradicional de naves transversales. El altar principal se sitúa exactamente debajo de la estatua, manteniendo una sobriedad absoluta mediante el uso de mármoles de alta calidad.
Más allá de sus valores técnicos, el monumento es un pilar de la cultura y la vida social de Guanajuato. Como bastión de la identidad regional, el Cubilete es el destino de las peregrinaciones más multitudinarias del centro del país, incluyendo la famosa cabalgata de Reyes y las marchas juveniles de "Testigo de la Fe", que congregan a decenas de miles de personas cada año. Su importancia es tal que ha trascendido el ámbito religioso para instalarse en la cultura popular mexicana, siendo inmortalizado por el cantautor José Alfredo Jiménez en su emblemática canción "Caminos de Guanajuato".
La frase "el Cristo de tu montaña, del cerro del Cubilete, consuelo de los que sufren, adoración de la gente" resume el sentimiento de protección y arraigo que este gigante de bronce ejerce sobre los habitantes del estado. En conclusión, el monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete es una intersección perfecta entre la fe, la historia de resistencia post-cristera y la vanguardia arquitectónica del siglo XX. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


