Eugenio Amézquita Velasco
-El Obispo de Celaya convoca a un 2026 de esperanza, libertad religiosa y unidad nacional para superar los desafíos vividos en el año anterior.
-La Iglesia celebra el centenario del testimonio de fe en México y anuncia el inicio de la canonización de los hermanos Sierra en la Diócesis.
-Monseñor exhorta a los fieles a construir una patria responsable y guadalupana, preparándose con amor hacia el quinto centenario de las apariciones.
En un mensaje cargado de espiritualidad y compromiso social, Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, Obispo de Celaya, se dirigió a la comunidad para dar la bienvenida al año 2026. Su discurso no solo fue una acción de gracias por la vida y la salud recuperadas tras los retos del 2025, sino un recordatorio de que cada año nuevo es una gracia divina que exige perdón, reflexión y una profunda voluntad de mejora para el bienestar colectivo de la sociedad.
El prelado destacó que este año es fundamental para la identidad nacional, al conmemorar los cien años de fe y sacrificio de obispos, sacerdotes y laicos. Monseñor fue enfático al señalar que el grito de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe debe resonar hoy no como una consigna de guerra, sino como una expresión de amor y un reclamo legítimo por la libertad religiosa en cada rincón de la patria, permitiendo que la fe se manifieste sin restricciones.
Asimismo, el mensaje editorial subraya hitos históricos para la Diócesis de Celaya: el encuentro de las reliquias de los mártires Fray Elías del Socorro Nieves y J. Trinidad Rangel, así como el inicio de las causas de canonización de los hermanos Sierra. Estos eventos, programados para este 9 de enero en la Cañada de Caracheo, representan una bendición que fortalece el espíritu de los creyentes y coloca a la región en el centro de la vida litúrgica nacional.
Finalmente, el Obispo hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana. De cara al 2031, año en que se celebrarán los 500 años de las apariciones del Tepeyac, instó a los mexicanos a construir una casita sagrada que trascienda los templos de piedra: una nación donde prevalezca la justicia y la fraternidad. Con su bendición, Monseñor Aguilar Ledesma cerró su mensaje invitando a ser mejores ciudadanos, responsables con el futuro de México y movidos por un amor incondicional a sus raíces.
Transcripción del Mensaje de Año Nuevo de Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma
Feliz año nuevo 2026. Que la gracia de Dios habite en ustedes. De verdad un año nuevo es una gracia, es una bendición de Dios.
Primero, para dar gracias por todo lo que hemos vivido en el 2025. Habrá muchas cosas negativas, cosas de las que tendremos que pedir perdón, cosas que tendremos que mejorar, pero tenemos muchas cosas que agradecer: la vida, la salud, la familia, lo que hemos aprendido, las eucaristías, nuestra fe compartida, nuestras experiencias familiares, tantas cosas.
Junto con María, al iniciar este año nuevo, también decimos al Señor: Mi espíritu se llena de júbilo, de alegría en Dios mi Salvador. Que este año sea pues un año de gracia, de bendición, agradeciendo los favores recibidos en el 25, pero también abriendo con esperanza nuestro corazón a los nuevos beneficios que Dios tenga a bien regalarnos en este 26.
Quisiera recordarles algunos puntos importantes a vivir en este 2026. Lo primero, pues, es darnos cuenta que como nación queremos celebrar y recordar los cien años en la que muchos hermanos nuestros, obispos, sacerdotes y muchos laicos, testimoniaron su fe gritando Cristo Rey, Santa María de Guadalupe; no como un grito de guerra, sino como un grito de amor y de expresión de libertad religiosa. Que podamos este 2026 expresar con libertad nuestra fe en todos los rincones de nuestra tierra, en todos los rincones de nuestra diócesis.
Celebremos con todos, hermanos nuestros, y especialmente nuestra diócesis, el día 9 de este enero el encuentro de las reliquias de dos grandes mártires nuestros: el beato Fray Elías del Socorro Nieves y el beato J. Trinidad Rangel. Iniciaremos las causas de la canonización de los hermanos Sierra. Qué gracia, qué bendición también para nuestra diócesis. Nos veremos el día 9 de enero a las 12 del mediodía en la Cañada de Caracheo.
También seguiremos preparando nuestro corazón para hacer esa casita sagrada a la Santísima Virgen María de Guadalupe que, como ustedes saben, en el 2031 se cumplirán quinientos años de su gloriosa aparición entre nosotros. Ella nos arropa y nos ama. ¿No estoy aquí que soy tu madre?
Pues al iniciar este año sintámonos cobijados, arropados, queridos por nuestra madre santísima María de Guadalupe. Que sea un año muy guadalupano, pero también con el compromiso de seguir construyendo esta casita sagrada, este México donde sea alabado nuestro Señor Jesucristo y donde todos y cada uno de nosotros seamos verdaderamente hijos de Dios y buenos ciudadanos responsables en esta patria.
Pues feliz año nuevo para todos ustedes. Mi bendición, mi cariño de siempre, y la bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido

