Eugenio Amézquita Velasco
-Cronista, fotógrafo y maestro, José Buenrostro preservó la historia y cultura de Apaseo el Grande.
-Fundó periódicos, revistas y la Casa de la Cultura, dejando huella en la vida intelectual del Bajío.
-Su archivo fotográfico es el más grande de Apaseo, fuente esencial para investigadores y cronistas.
-Impulsó el nombre “Apaseo el Grande” y coordinó proyectos culturales de alcance estatal y nacional.
-Coautor de monografías y estudios, su legado editorial y académico trasciende generaciones.
En la historia de Apaseo el Grande, pocos nombres resuenan con tanta fuerza y respeto como el de Don José Buenrostro López. Nacido en El Pueblito, Querétaro, en 1932, -93 años de edad- y vecino de Apaseo desde 1940, su vida ha sido un testimonio de entrega a la cultura, la educación y la memoria colectiva. Cronista, fotógrafo, maestro, periodista y organizador comunitario, Buenrostro se convirtió en el guardián de la identidad apaseense.
Su trayectoria comenzó con estudios de Humanidades en el Seminario Conciliar de Querétaro. Desde joven se dedicó al comercio y la fotografía, pero pronto su vocación lo llevó a la escritura y la organización cultural. En la década de 1950 fundó y dirigió periódicos como Apatzeo, La Opinión, La Gaceta de Apaseo, El Duende y El Heraldo, este último con trece años de publicación ininterrumpida. Estos medios fueron espacios de reflexión y crítica, donde la comunidad encontró voz y presencia.
Buenrostro no se limitó a la prensa. Fue organizador de las Fiestas de San Juan en 1951, junto con José Estrella Vázquez y el cura Efrén Flores Rico, y recibió reconocimiento por su labor docente en el Colegio “Don Vasco de Quiroga”. En 1956 participó en la fundación de la primera secundaria de Apaseo y encabezó la campaña para que el Congreso del Estado añadiera el adjetivo “el Grande” al nombre del municipio, consolidando así su identidad histórica.
Su compromiso cultural se reflejó en la dirección de la primera preparatoria de Apaseo, el Instituto Educativo Apatzeo, y en su nombramiento como presidente de los patronatos de la Casa de la Cultura y la Casa de los Perros en 1977.
Fue coordinador de la Coronación Pontificia de la Inmaculada Concepción en 1979 y director fundador de la Casa de la Cultura “Poeta Antonio Plaza” entre 1992 y 1995. Cada proyecto que encabezó tuvo como objetivo fortalecer la memoria y la identidad de la comunidad.
En 1988 fue nombrado Cronista Municipal de Apaseo el Grande, cargo desde el cual consolidó su papel como guardián de la historia local. Participó en la elaboración del libro Apaseo el Grande, pasado y presente de un pueblo del Bajío, y coordinó la Comisión Local de Preservación del Patrimonio Cultural, dependiente de CONACULTA. Su archivo fotográfico, el más grande de Apaseo, se convirtió en fuente indispensable para investigadores, cronistas y estudiantes.
Buenrostro también colaboró con instituciones como el INEA y el Seminario de Cultura Mexicana, y fue socio fundador de la Asociación de Cronistas de Guanajuato en 2007. Su participación en investigaciones dio origen a obras como La Progenie de Morelos (2000), La magia del Barroco en Apaseo (1999), Apaseo el Grande, un estudio de microhistoria regional (1988), Las Leyendas de mi Apaseo (2013), Judas y Calacas (2009) y Apaseo el Alto, el municipio joven de Guanajuato (2009).
Su legado editorial incluye artículos en la revista Puente y la coautoría de la Monografía de Apaseo el Grande (2002) y Apaseo el Grande, la primera frontera (2010). Estas publicaciones consolidan su papel como cronista y académico, aportando datos, fotografías y análisis que enriquecen la historiografía regional.
El reconocimiento a José Buenrostro no se limita a sus obras. Su vida es ejemplo de compromiso comunitario, de amor por la tierra y de respeto por la memoria. Su archivo fotográfico, sus libros, sus periódicos y sus proyectos culturales son testimonio de una vocación que trascendió lo personal para convertirse en patrimonio colectivo.
Hoy, hablar de Apaseo el Grande es hablar de José Buenrostro López. Su nombre está ligado a la defensa de la identidad, a la preservación de la memoria y al impulso de la cultura. Su figura es un faro que ilumina el camino de quienes buscan comprender la historia y proyectar el futuro de la comunidad. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


