Cristo monumental: arte y fe en Hotel Don Porfirio

Guanajuato Desconocido
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Eugenio Amézquita Velasco

-Una monumental escultura de Cristo de 10 metros de altura, tallada de una sola pieza de madera de sabino, redefine la identidad del Hotel Don Porfirio en Apaseo El Grande.
-La obra, que pesa casi tres toneladas, es la joya del hotel y fue creada por el artista Manuel Centeno y su familia en Apaseo El Alto, cuna de talladores.
-Originalmente, el "Cristo Desprendido" se concibió para la misa del Papa Benedicto XVI en Silao en 2012, pero no llegó a ser colocado por problemas logísticos.

El Cristo que el Papa no vio y que cautivó a Apaseo el Grande

La conversación con Adrián Caracheo Nara, guía y anfitrión en el Hotel Don Porfirio, desnuda una historia fascinante donde el arte, la fe y un giro del destino convergen para crear un nuevo ícono turístico en Guanajuato. La pieza central del hotel no es su arquitectura o su historia –aunque remita a un capitán Porfirio Díaz, homónimo del expresidente de la república– sino la presencia imponente del "Cristo Desprendido", una escultura que trasciende lo meramente decorativo para convertirse en un objeto de veneración e identidad.

El Cristo, con sus diez metros de altura y casi tres toneladas de peso, no solo domina el espacio, sino que intimida por su origen. Fue tallado por el maestro Manuel Centeno y su equipo familiar en Apaseo El Alto, un municipio conocido por sus artistas de la madera. 


La técnica empleada es casi milagrosa. La escultura se logró a partir de una sola pieza de madera de sabino, un árbol que, por su conexión con el agua y sus dimensiones centenarias, subraya la monumentalidad del proyecto. Lo más noticioso es el aprovechamiento de las grietas y formas naturales de la madera para simular las heridas de Cristo, un detalle de realismo y comunión con el material que resalta la maestría del tallador.

El nombre "Cristo Desprendido" obedece a la intención de Manuel Centeno de capturar el instante preciso en que el cuerpo de Cristo pierde la vida y se desprende de la Cruz, antes del descendimiento. Este simbolismo es tan profundo como su historia fallida. 

Adrián Caracheo revela que la obra no se concibió para el hotel, sino para ser colocada en el Parque Bicentenario de Silao durante la visita del Papa Benedicto XVI a Guanajuato en 2012. Sin embargo, la complejidad de mover e instalar una obra de tal envergadura impidió que llegara a tiempo para la misa papal.



Este impedimento logístico se convirtió en una bendición para el Hotel Don Porfirio. Caracheo, quien supo de la existencia del Cristo mientras fungía como presidente del Consejo de Turismo, lo vio y de inmediato reconoció que sus dimensiones (diez por cinco metros) encajaban a la perfección con el muro que había reservado para una pieza "muy especial". 

Así, la obra que el Vaticano no pudo exponer, ahora ancla un hotel en Apaseo El Grande, dotándolo de un significado que ya es reconocido por los visitantes: el Cristo monumental se ha convertido en la nueva y contundente postal del lugar. Además, el hecho de que el Cristo no esté en venta subraya su valor incalculable y su estatus como patrimonio privado que dignifica la región.

La entrevista completa a Adrián Caracheo, por Eugenio Amézquita Velasco

Eugenio Amézquita Velasco:
Era obligado venir a Apaseo El Grande, a quienes algunos consideran el municipio de mayor o lugar donde estuvo el asentamiento de mayor antigüedad de Guanajuato. Vamos a pelear con Acámbaro, pero eso hay algunos escritos. Pero lo impresionante es este Cristo que ya muchas gentes lo identifican y que está ubicado en un lugar que se llama el hotel Don Porfirio. 

Ya me dijeron que aquí estuvo don Porfirio Díaz, pero no el que están ustedes pensando, pero sí se llamaba Porfirio Díaz. Pero es verdaderamente espectacular, es no sé, conmueve, conmueve este monumental Cristo que está en madera de mezquite. Pero me gustaría, bueno, aquí me va a explicar si es mezquite y no es mezquite, a ver de qué madera es. Pero aquí tengo a mi buen amigo Adrián Caracheo. ¡Hola! Que nos conocemos de "añales", Adrián. Qué bárbaro, desde la prepa nos conocemos, y quién es nuestro guía en esta visita aquí. Adrián, gracias por venir aquí contigo, platícame. ¿De dónde salió este Cristo? ¿Quién lo hizo? ¿Cómo se dio? Gracias, Adrián.

Adrián Caracheo Nara:
Gracias, gracias por la entrevista. Aquí tienen su casa. Bueno, este hotel está en Apaseo El Grande. El Cristo viene de Apaseo El Alto, ah, mira, sí. Allá es una ciudad de talladores de madera, de artistas, y entonces, eh, nosotros lo conocimos porque en el momento que estaba yo de presidente del Consejo de Turismo aquí en la región, vino una persona de una televisora de Estados Unidos a conocer lo que es la región, las tradiciones, la cultura. 

Vino en Semana Santa y en un Viernes Santo nos tocó ir llevarlo aquí a Paseo del Alto y había exposición de esculturas. Entonces, nos atendió la encargada de ahí de turismo, Nunila... 

Eugenio Amézquita Velasco:
Que se llamaba Nunila Mireles, sí, Mireles, buena amiga también, saluditos, Nunila. 

Adrián Caracheo:
Ahí nos atendió y nos llevó a conocer al artista, a Manuel Centeno, que es quien hizo esta escultura. Él y su familia, porque es es hecha en equipo, o sea, un hermano y y pues, eh, no sé si su mamá, sus papás, este, pero es familiar, sí. Me llama la atención mucho familiar, porque yo le decía: "Oye, pero, ¿cómo pueden trabajar algo en familia con un concepto que no tienen una, primero, alguna forma hecha antes ni dibujo siquiera?". Entonces, me decía: "No, nos vamos poniendo de acuerdo, tú no notas dónde talló uno o dónde talló el otro". No se ve la escultura de una mano. Vamos a decir, este, es sabino el árbol y es de una sola pieza.

Eugenio Amézquita Velasco:
Ya, de una sola pieza.

Adrián Caracheo:
Sola pieza, sí, sí, sí. Aquí lo interesante es que, eh, pues ustedes saben que en los Sabinos venía corriendo el agua desde allí arriba del nacimiento, se llama, sí, ahí estaban los yacimientos o nacimientos y manantiales. Y entonces, de allá se surtía el agua para acá, se regaban las tierras y alrededor de todo eso había muchos sabinos que son de mucha agua. Árboles, pues, de cientos de años, la verdad no sé de cuántos, pero luego yo llego a pensar por el ancho de esos árboles, pues...

Eugenio Amézquita Velasco:
Es que miren, vamos a acercarnos. Bueno, aquí mira, mira, aquí está el INRI precisamente, ahí abajo, sí, exactamente, que es ese, esa, ese en las siglas de Jesús Nazareno, Rey de los Judíos, que Pilatos mandó colocar en la parte superior de la cruz de Cristo, que hasta provocó malestar a los judíos, pero que finalmente lo escrito, escrita está y así se quedó. Pero miren nada más, es que de veras el grosor de este árbol, Adrián, 

Adrián Caracheo:
y esto es la cruz, esto es la parte delgada. 

Ve la talla, lo que le tuvieron que quitar al árbol para darle todo ese ancho. Mira, si ves desde donde está la sábana, 

Eugenio Amézquita Velasco:
sí, sí, sí, sí, taparrabos, obviamente, 

Adrián Caracheo:
sí, sí, hasta acá, pues, es es el ancho, o sea, se necesitan varias personas para darle todo. Lo demás se lo fueron quitando y quitando y luego todas estas, lo que fueron las heridas que tenía Cristo en su momento, son naturales del árbol. Aprovecharon las formas y todo...

Todas, todas esas grietas que tenía la madera, exactamente, pues coincidieron, pues, con las rodillas. Es que las rodillas, sí, vean la sangre que está. Se le ven los huesos ahí dede tanto arrodillado. Este, pues arriba tiene también las lanzas que les encajaron ahí del costado, costados, y la expresión de la cara. 

El Cristo se llama "Cristo Desprendido" porque el artista quiso dar a entender, dar, eh, captar el momento en que el Cristo pierde la vida y se desprende de la vida y se desprende del mundo también, de de esta tierra, ¿no? Entonces, si ustedes ven, está desprendido de la cruz, o sea, ya no es el típico Cristo clavado, no, él ya está desprendido y es el momento en que ya lo lo empiezan a bajar este 

Eugenio Amézquita Velasco:
para el descendimiento, 

Adrián Caracheo:
exactamente, sí. Entonces, bueno, pesa casi 3 toneladas, mide 10 m de altura y 

Eugenio Amézquita Velasco:
no está en venta, 

Adrián Caracheo Nara:
y no está en venta, sí, sí.

Eugenio Amézquita Velasco:
O sea, es que ya la verdad es que este Cristo le está dando aquí al hotel Porfirio, digo con todo el comercial que va, es que es lo que le está dando su significado a este hotel, ya es identificado este hotel por este Cristo. Sí, sí, sí, desde hace, ay, ¿cuántos años son, eh? Pues cuando...

Adrián Caracheo Nara:
Pues cuando vino el Papa fue en 2012. Son 9 años que tiene aquí este. Este se hizo precisamente para cuando vino el Papa Benedicto, para colocarlo en la última misa que iba a ser en el Parque Bicentenario en León. Exactamente, en Silao.

Eugenio Amézquita Velasco:
En Silao.

Adrián Caracheo:
En Silao, exactamente. Este ya no lograron llevárselo. Los artistas se les complicó y ya cuando acordó ya no era tiempo, ya no lo podían llevar, ya la logística no daba y ya no les permitieron. Entonces, yo lo conocí en ese momento que fuimos a a ver lo que es la exposición de madera. Conocimos al artista porque él estaba exponiendo esculturas de máximo 8 cm. Él es premio nacional en esculturas de miniaturas. 

Entonces, cuando nos explicó que tenía en su en su taller este las miniaturas, pues yo pensé, pues vamos a ver un cajoncito este y ahí las miniaturas y ahora que abre el portón y vemos este Cristo ahí acostado, ¡qué barbaridad! Sí, me impresionó a mí pero sobremanera y entonces yo tenía este muro reservado cuando se hizo el hotel este para poner alguna cosa muy especial y habíamos traído pintores, escultores, andábamos viendo a ver qué qué hacíamos. Mide 10 m de altura por 5 de ancho y entonces cuando le pregunto a Manuel Centeno: "Oye, ¿y cuánto mide el Cristo?". "No, pues mide 5 por 10". 

Eugenio Amézquita Velasco:
No, ese va ahí, ese va ahí, ese es de ahí.

Eugenio Amézquita Velasco:
Adrián, no nos vamos. Estamos en esta preciosa entrevista conociendo este Cristo del desprendimiento, creo que se llama. 

Adrián Caracheo Nara:
"Cristo Desprendido", 

Eugenio Amézquita Velasco
"Cristo Desprendido", que está aquí en el hotel don Porfirio, en Apaseo El Grande, Guanajuato. ¡Chulada de lugar! Estoy en esta entrevista a través de Guanajuato Desconocido. No se vayan porque seguimos aquí en el hotel Don Porfirio y vamos a conocer más cosas.
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