Recorriendo el sendero del Cerro de los Remedios, en Comonfort

Guanajuato Desconocido
0

Eugenio Amézquita Velasco
José Luis Revilla Macías, Entrevistador
Equipo Técnico de Raíces de Comonfort: Manuel Cortez, Silvestre León, Al Rabi Arredondo; Roger Zea, Emigdio González, David Eduardo Guevara y Verónica Calixto

El Cerro de los Remedios, también conocido como del Señor de la Misericordia, representa un punto emblemático para el municipio de Comonfort, Guanajuato. Este sitio, que ha sido fuente de extracción de piedra para la elaboración de metates y molcajetes durante más de tres mil años, se ha consolidado como un espacio de recreación, salud y contacto directo con la naturaleza para la comunidad local.

El acceso a la cima, que requiere un recorrido de aproximadamente cuarenta minutos desde el jardín principal, ha sido transformado gracias al esfuerzo coordinado de un grupo de ciudadanos voluntarios. Estos integrantes de la sociedad civil han trabajado en la reconstrucción y empedrado del sendero, la instalación de señalética, la colocación de bancas y el suministro de servicios básicos como agua potable y energía eléctrica en la parte alta. Además, el proyecto ha incluido una labor constante de reforestación que ha permitido mantener el área verde y fomentar un ecosistema propicio para la convivencia familiar.



A lo largo del trayecto, el recorrido ofrece parajes de interés cultural y natural, como la zona arqueológica, compuesta por un conjunto de cuatro estructuras con patios hundidos, y la denominada Zona del Silencio, un punto designado para la introspección y la apreciación del entorno. El sitio no solo es un espacio recreativo, sino que también funciona como un punto obligado de tránsito histórico, remontándose a su uso como zona de peaje.

El proyecto cuenta con un reconocimiento explícito a figuras clave que han impulsado su mantenimiento y desarrollo a lo largo de más de una década, entre ellos Abel Laguna Naranjo, iniciador del Templo del Señor de la Misericordia, y Lupita Vázquez, reconocida por su labor constante como pilar fundamental en la preservación del lugar. La promoción de este espacio busca invitar a la ciudadanía a valorar la historia, cultura y gastronomía de Comonfort, promoviendo el ejercicio físico y la paz espiritual en un entorno que combina tradición, arqueología y esfuerzo ciudadano.

La transcripción de la explicación del recorrido, por José Luis Revilla Macías, de Raíces de Comonfort

José Luis Revilla Macías: 
Buenos días, amigos de Comonfort y para todos los que nos siguen en las redes sociales. Esta mañana decidimos hacer un paseo. A un lado del Templo de los Remedios está la Calle de la Cruz y, si la seguimos por la prolongación de la Calle de la Cruz, llegamos a este lugar. Aquí inicia el ascenso al cerro que en algún momento se le llamó de la Cruz; por muchos años, el Cerro de los Remedios, y tiene unos 26 años que le llamamos ahora del Señor de la Misericordia. Lo importante no es el nombre, lo importante es el lugar. En este sitio se extrae la piedra, la roca con la que se vienen haciendo metates y molcajetes, sobre todo desde hace 3,000 años. Es una historia que ha acompañado a las generaciones que nos antecedieron. Es un lugar estratégico que alberga también, en un costado, a lo que en algún momento va a ser la Zona Arqueológica de los Remedios. Pocos municipios, pocos lugares, tienen la fortuna de tener como parte de la mancha urbana un cerro tan maravilloso, tan lleno de historia. Acompáñenos.

No tiene mucho que un grupo de amigos de la sociedad civil —y puedo decir nombres, pero me da miedo porque se me puede escapar más de alguno y luego vienen resentimientos— formamos una asociación. Estando en la asociación o no estando, bueno, este grupo de amigos ha trabajado para reconstruir el camino; el camino ahora está empedrado. Es maravilloso encontrar, además de nuestro cerro en la mancha urbana, el empedrado que nos lleva hasta arriba. No nada más eso, sino que este grupo de amigos puso bancas, señalética, se ha reforestado y, haciendo un esfuerzo adicional, hay energía eléctrica en la punta del cerro. Es una historia muy bonita y hay agua potable también. No es una persona o dos; es un grupo de amigos que han trabajado en hacer mejores condiciones en este lugar.

Alumnos de la Universidad Intercultural, cuando vienen para acá, mandan mensajes: "Llévate tu basura", y de esa manera mantenemos limpio este lugar que es maravilloso, al cual invitamos a la gente a que venga con su familia a cualquier hora del día. Hay mucho movimiento; es un lugar muy agradable para una convivencia familiar.

Amigos de Raíces de Comonfort, miren, este lugar es maravilloso. Y se preguntará la gente, ¿y cuánto tiempo tardo ahí? Va una referencia: yo, a un paso conservador que me permita ir platicando desde el jardín principal hasta la punta del cerro, hago unos 40 minutos aproximadamente. Estamos en la primer banca que se elaboró y en este lugar tenemos un garambullo maravilloso. Hay un letrero que nos indica que se llama el "Garambullo de los Tórtolos" y estamos a 320 metros de la cima. Como verán ustedes, no es un camino difícil; ahí viene bajando unas personas. Es muy agradable y, la verdad, es un paseo que reúne varias características: promueve la salud, el deporte, el bienestar, la paz interior y, ahí, en una pequeña oración, cada uno da gracias por haber hecho el esfuerzo. Vamos a seguirle.

Llegamos a una parte un poquito empinada; aquí hay otro letrero. Le pusimos la "Zona del Silencio"; un amigo dijo: "Deténganse un minuto, cierren los ojos y escuchen a la naturaleza". De aquí en adelante hay un barandal del que podemos detenernos y que puede evitar alguna caída; entonces, la gente va generalmente agarrándose del barandal por protección. Prácticamente ya pasamos lo más difícil. Terminamos la parte más difícil en un lugar que le llamamos "Paso del Zorro". Es otro descanso que tenemos y desde aquí podemos aprovechar y ver, en un paneo, lo que es la zona arqueológica de los Remedios. Tenemos nosotros un conjunto de cuatro estructuras con patios hundidos, típicos del Bajío, y la gente en este lugar tenía verdadero control de la gente que iba al norte o la que iba al sur; era un punto obligado de peaje. Seguimos, amigos de Raíces de Comonfort.

Después del Paso del Zorro, la siguiente estación es un lugar que le llamamos el "Manantial de la Misericordia". De aquí en adelante faltan 150 metros únicamente. Este lugar tiene una pequeña poza y, cuando se llena por efecto de las lluvias en las temporadas, es maravilloso ver cómo corre el agua y cómo hay ojitos de agua de los cuales brota. Es un lugar maravilloso; no lo hemos visto este año, pero esperamos que, antes de finalizar esta temporada de lluvias, ahí lo veamos. Vénganse, aprovechen; este bastón a mí me sirve para detenerme. Y algo importante es el trabajo que algunas personas, más que otras, han hecho para mantener este lugar verde. Se ha reforestado, como ustedes ven, y bueno, a lo largo del camino, para mientras crecían, se traía agua en garrafas; algunos más, otros menos, pero le poníamos agua. Y vean qué verdura, qué colores, qué naturaleza tenemos aquí en Comonfort. Seguimos en el Cerro de los Remedios, Cerro de la Cruz, Cerro de la Misericordia.

Como casi todos los días, el maestro Cuco, un incansable amante de la naturaleza de este lugar, ha sido de los grandes promotores que cuidan este lugar con la reforestación. Ha hecho unas jardineras maravillosas aquí a la entrada del templo y, finalmente, creo que él pone el ejemplo en el riego que aquí se tiene. Muchas gracias, maestro, para Raíces de Comonfort con el maestro Cuco.

Veníamos platicando con el maestro Manuel que hay caminos allá en Europa, ahora recientemente en Querétaro, donde hace uno penitencia, oración, contacto con la naturaleza, como el Camino de Santiago de Compostela. Aquí tenemos este camino que es maravilloso, es maravilloso, y no hay necesidad de caminar muchos kilómetros todos los días por 30 días, ¿no? Aquí, una mañana, se camina, se llena de energía, está ese contacto con la naturaleza y prácticamente ya estamos afuera del atrio. Es un recorrido, como decía, muy cómodo de unos 40 minutos. Bueno, aquí nos encontramos con un grupo de amigos en la cima. Es una convivencia donde la gente se viene a disfrutar; hay algunos pequeños juegos. Es maravillosa la convivencia aquí en el Cerro de la Cruz, de los Remedios o de la Misericordia, el lugar donde se extrae la roca, la piedra, donde se hacen los mejores molcajetes del mundo desde hace 3,000 años.

Bueno, llegamos, maestro. Aquí quiero hacer un reconocimiento a dos personas: uno, quien inició este proyecto, Abel Laguna. Hace 11 años se le dio este reconocimiento al señor Abel Laguna Naranjo, iniciador del Templo del Señor de la Misericordia, el 10 de abril del 2015. Es una persona que inició con este sueño. Y otra persona que se ha encargado de mantenerlo, la señora Lupita Vázquez, como la conocemos aquí, de la Dulcería Mónica. De verdad, ella ha sido un pilar incansable y ha mantenido esto de manera extraordinaria. Se ha crecido y, como platicábamos, agua potable, energía eléctrica aquí en la punta del cerro, bancas, señalética, se reforestó el camino, en fin, un lugar maravilloso que lo tenemos aquí en Comonfort, Guanajuato. Visítennos.

Gracias, amigos de Raíces de Comonfort. Aquí damos por terminado este paseo matutino muy agradable, donde nos reconforta, nos llena de salud, espiritualidad, y aprovecho la ocasión para invitar a que la gente venga, conozca Comonfort, se llene de naturaleza, de historia, de cultura, de gastronomía y que sigan nuestras páginas: Raíces de Comonfort. Los esperamos en la próxima. Maestro, nada más como una recomendación, ya de regreso, con más cuidado; la bajada siempre es con más cuidado. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido

Publicar un comentario

0 Comentarios

Publicar un comentario (0)

#buttons=(Ok, Go it!) #days=(20)

Este sitio web emplea cookies con el fin de optimizar tu experiencia de navegación.. Revisa Ahora
Ok, Go it!