Eugenio Amézquita Velasco
-La Sagrada Familia vivió carencias y el exilio, realidades que hoy golpean a miles de migrantes que buscan sobrevivir con dignidad.
-El Padre Manuel Rangel hace un llamado urgente a la fidelidad y el respeto mutuo como los únicos pilares que sostienen al hogar.
-La paciencia hacia los padres ancianos no es opcional; el olvido y el menosprecio hacia la vejez anulan la bendición del cielo.
-El amor no es un sentimiento pasajero sino una decisión de aceptar defectos y virtudes, evitando que el egoísmo apague el hogar.
-Educar hijos con valores y gratitud permite que el esfuerzo de los padres rinda frutos de alegría en medio de los problemas diarios.
La festividad de la Sagrada Familia no puede reducirse a una estampa de devoción estática en un altar. En su homilía, el Padre Manuel Rangel Magaña despoja a la figura de José, María y Jesús de la idealización romántica para devolverlos a la tierra, a la realidad del polvo, el cansancio y el miedo. Al recordar que el hijo de Dios supo de estrecheces económicas y de la amarga experiencia de la inmigración forzada por la persecución, el mensaje se vuelve un espejo punzante para el México de hoy.
La analogía con nuestros paisanos que parten al norte no es casualidad. El exilio de la Sagrada Familia en Egipto es el antecedente sagrado del migrante que hoy es sorprendido en su trabajo o perseguido por leyes que, como bien se observa en la realidad jurídica actual, suelen priorizar intereses políticos sobre la dignidad humana. José, el custodio, aparece como el modelo de la obediencia inmediata frente a la parálisis del hombre moderno que siempre tiene una excusa para posponer el deber moral.
En el ámbito del matrimonio, el análisis del clérigo es de un realismo social contundente. El amor no se sostiene en el romance de las nupcias, sino en la capacidad de aceptar las limitaciones del otro. La fidelidad se presenta como un acto de valentía; no es el miedo a la pareja lo que detiene la traición, sino el respeto profundo al compromiso adquirido ante Dios. La crisis de las uniones actuales radica, precisamente, en que se busca el banquete sin estar dispuestos a digerir los escollos del camino.
Mención aparte merece la reflexión sobre la vejez. El Padre Rangel, desde su propia experiencia a los más de 80 años, lanza una advertencia sobre el cuidado de los padres. En una sociedad que rinde culto a la juventud y al pleno vigor, el anciano que chochea o que derrama el café es visto a menudo como una carga. Sin embargo, la nota editorial de la vida nos dice que la paciencia con los mayores es el termómetro de nuestra calidad humana y espiritual. Sin respeto a las raíces y sin Dios en el centro del hogar, el amor se extingue, dejando familias a la deriva en un mundo que ya es, de por sí, bastante rudo.
¿Deseas que profundice en algún punto específico de esta reflexión para un artículo de opinión más extenso?
La transcripción de la lectura y la homilía del Padre Manuel Rangel
Padre Manuel Rangel Magaña:
Lectura del santo evangelio según San Mateo.
Asamblea:
Gloria a ti, Señor.
Padre Manuel Rangel Magaña:
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partieron para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Después de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño. Se levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a las tierras de Israel. Pero habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá y, advertido en sueños, se retiró a Galilea y se fue a vivir a una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían dicho los profetas: Se le llamará Nazareno. Palabra del Señor.
Asamblea:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Padre Manuel Rangel Magaña:
¿En qué momento fue la fiesta de la Sagrada Familia? Nosotros debemos acercarnos a esta Sagrada Familia con un infinito respeto porque ellos fueron muy importantes en los planes de Dios para salvarnos. Es una vida de algunos misterios que nosotros no entendemos, pero que a través de Jesús, el hijo de Dios que quiso nacer y vivir entre nosotros, vivir como humano, experimentar también lo que nosotros vivimos.
Y por añadidura, quiso nacer en una familia pobre, trabajadora, pero muy respetuosa de las leyes de Dios y también de las leyes humanas. Una familia que seguramente vivió muy en paz y por supuesto también en una serenidad porque estaban llenos de Dios. Porque como les he dicho, la paz del corazón nos hace sentirnos tranquilos y ellos, por supuesto, estaban siempre dispuestos a la voluntad de Dios.
Jesús quiso nacer pobre para enseñarnos que él también vivió de esas estrecheces económicas que muchas familias pasan a veces. También supo él de inmigración. Como el ángel, una vez que Herodes manda matar a los niños, porque celebramos la fiesta de los santos inocentes, él también supo de persecuciones. Él emigró también a vivir en un país extranjero. Y vemos aquí la obediencia de José, que no lo pensaba. Nosotros decimos: Señor... nos viene alguna orden del Señor... imprevista y nosotros: espérate tantito Señor porque ahorita estoy ocupado en otras cosas. ¿Por qué nos detienes esos enemigos? No.
José obediente y muy cuidadoso de lo que le encomendó Dios de cuidar al niño Jesús y a María. Se tomaron de los brazos al niño y huyeron. Allá permanecieron a veces con otras culturas, con otra religión, como les pasa a nuestros paisanos que van al norte. Ahí hay otra cultura muy diferente de la nuestra, allá las leyes son más estrictas sobre todo para los extranjeros. Como ahorita sufren persecución, ¿verdad? Donde están van y los sorprenden en su trabajo. Jesús también supo de lo que es la persecución y la muerte.
Por eso tenemos que, desde luego ustedes, los matrimonios, deberían copiar estas virtudes de esta Sagrada Familia. Para eso lo celebramos hoy en la fiesta. En primer lugar, los esposos deberían de aceptarse como son. Acuérdense que el día que se casaron se supone que ya se conocían porque no se deben casar si no se conocen, ¿verdad?
Yo les decía siempre allá a los novios: no pues apenas no, lo más deben de durar unos diez años de novios para que sepan cómo son, ¿verdad? Uno y otro. Pero hacen lo que es muy diferente. Un muchacho me decía cómo era de novio: sí pues todos nada más andaban de aquí para acá pero no tenían responsabilidades ni vivían juntos.
Y le digo: hay que aplicarte el dicho que dice: quieres saber como es Inés... vive con ella u mes. Ya que vivan juntos se dan cuenta quién es. Hay que saber antes cómo son y desde luego se aceptan ya que se casaron. El novio le dijo a la novia o la novia le dijo al novio: yo te acepto como mi esposa o esposo, es decir, te acepto con tus virtudes y también con tus limitaciones, con tus defectos. Así te acepto. Porque ya casado ya no se aceptan, no entiendo en el caso de ustedes (cuando ya nos e aceptan).
Y prometo serte fiel. La fidelidad. El novio le está diciendo a la novia: prometo serte fiel. Por eso los hombres, la fidelidad no es de que: oye que ya se casó. No, la que se casó fue mi mujer, yo sigo solterito.
Porque así no, tienen que ser fieles el uno al otro. Aquí recuerdo aquel amigo que fuimos allá a echar cascarita y por allá sacaron las cervezas después del juego y vámonos para allá. Y ahí se fueron a otros lados, se fueron a parar allá con(donde había otra) mujer y les dijo: aquí sí no entro. ¿Ah, tienes miedo a tu mujer? Es que la quiero mucho. Pero ni cuenta se da (le decía). No le hace que no se dé cuenta, yo la quiero mucho y no le puedo fallar. A mí no me gustaría que me hiciera lo mismo. Por eso, ahí nos vemos. Digan lo que quieran, ya corro... pero me acuerdo: tuviste el valor pero no corriste cuando te dije (refiriéndose al sí a la esposa). Entonces siempre fieles, amarte y respetarte todos los días de mi vida.
Ya escucharon a San Pablo que dice por ahí en la lectura de hoy: mujeres, respeten la autoridad de sus maridos como lo quiere el Señor; maridos, amen a sus esposas y no sean rudos con ellas. Obviamente Señor, no sean rudos. Hay que tratarlas con cariño, con respeto y para eso es el diálogo. Siéntense a platicar: oye tú eres así y así, ¿por qué no le bajas un poquito? Yo también voy a tratar de ser más cuidadoso, más, ¿verdad?
Platiquen, no nada más griten. Platiquen y desde luego sobre todo yo les decía en las pláticas de los novios: si no se aman no se casen aunque ya hayan comprado todo. Por eso les preguntamos ahí en la iglesia: diga si es por su voluntad. Digan no (si no es su voluntad), siempre no, me rajo, aquí de corro y váyase.
Nosotros nos comemos el banquete (sonríe) pero a tiempo porque luego arrastran por ahí el matrimonio. Pero el amor es tan importante. Si se aman, estas virtudes no se les harán problemas.
Siempre deseamos que se amen nosotros porque a veces ya dicen: no pues yo como que ya no quiero a mi señor.
Aparece una señora de ochenta y cuatro años: padre, ya por ahí sigo de novia. ¿Y quién es? Fulano también tiene ochenta y cuatro años y es viudo también.
Bueno, bien se ven y dice: usted nos casa. Le digo yo los caso. Yo luego ya casados ¿cómo se llevan? Ya están para buscar una buena muerte; ya no, ya vivas con hermano y hermana, felices, ¿verdad? Pero sí es muy importante pues que se respeten porque se aman. Cuando no se respetan es que ya el amor se fue acabando. Yo les digo para los casos que si ustedes echan fuera a Dios de su familia... el amor se va yendo, se va extinguiendo y por eso ya no se entienden, porque ya se acabó el amor. Mientras sigan amándose aquel amor va a estar siempre encendido.
Y desde luego ya casaron... ustedes... a los hijos. ¿Qué dice el libro del Eclesiástico? Quien honra a su padre encontrará alegría en sus hijos y su oración será escuchada. Hijo, cuida de tu padre en la vejez y en su vida no le causes tristeza. Aunque chochee, ten paciencia con él y no lo menosprecies por estar tú en pleno vigor, porque el bien hecho al padre no quedará en el olvido.
Fíjense bien los hijos. Es que yo cuando veía a los ancianos, y a veces uno muy torpe tira el café, se le cae la comida y necesita de la paciencia, ahora lo estoy viviendo. Tengan paciencia los hijos.
Es que asi es uno, ya te digo, yo lo vivo, por eso hasta que lo estoy viviendo me doy cuenta (el padre tiene más de 80 años de edad). Tengan paciencia porque si no su oración no va a ser escuchada. Pídanle a Dios mucha paciencia y más si aquel ancianito está enfermo, peor, se requiere mucha paciencia. Pero si ustedes lo hacen, al Señor no se le olvida.
Unas palabras para doña Lolita y don Rafael que cumplen veinticinco años. Si llegaron a esta fecha es porque se han aguantado, han sabido llevarse, han sabido soportarse. Pero hoy estas reflexiones deben hacerlos corregir el camino si es que hay que corregir el camino y darle gracias a Dios que los ha mantenido unidos.
Y que desde luego prometieron ser fieles siempre hasta la muerte, ¿verdad? Mientras vivan los dos siempre viviendo ese amor que los llevó un día a comprometerse. En aquella ocasión estaban muy jóvenes, no sabían de la vida de matrimonio, veían todo muy bonito, pero ya la vida en la práctica es diferente.
Vamos encontrando escollos, vienen problemas, a veces no nos entendemos, ¿verdad? Pero como dice San Pablo, sean pacientes. Sobre todo el amor. El amor los hará perdonarse si hay fallas, el amor los hará entrar en este diálogo y el amor los mantendrá siempre unidos. Ojalá celebren sus cincuenta. A mi ya no me va a tocar (verlos).
Que Dios les conceda llegar a los cincuenta años y darle gracias a Dios. Les pido sigan ustedes viviendo este compromiso, ¿verdad? Porque ese compromiso fue de ustedes y fue con Dios. Y que desde luego los hijos sean en adelante pues también la alegría de ustedes. Los vieron crecer, los vean ahora terminar sus carreras y se alegren con ellos.
El caminar de ustedes y el esfuerzo de ellos para lograr lo que quieren los mantenga siempre en esa alegría de familia y en esas bendiciones de Dios. Pónganse de pie... Creo en un solo Dios... #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido


